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Friday, June 29, 2007









ll Encuentro Internacional
de Poetas
en Delicias Chihuahua, México
del 31 de Mayo al 2 de Junio de 2007-

Elia Casillas
Navojoa Sonora, México



Mariposa Negra


A veces, cuando te pienso no vienes. Entonces, cuento ojos en el cielo, la cama llora entre dedos y alivio sed, con la desgracia azul que revienta mis cabellos

Elia Casillas

Mientras destrozas la sábana
sueñas que eres un dios
y se va la mirada
lloras
sientes que el niño de la almohada
ya no vuela como antes
agarras tu vida
y monedas
la historia con que te presentaron en la pila
donde el agua enseñó otra cara de la muerte
la de siempre
la que no tiene prisa
y tus días recorren el calendario
en reversa
y eso
no está en tus manos
ll

Controlador de esperanzas
el que no se detiene
cuando el sol aparece con hilos
y espadas
Y pones el cuerpo donde calientan los deseos
la fortuna de los pobres
dos pieles agarradas
tú y yo en declive
al revés de la noche
buscando ángeles de leyendas fuliginosas
lágrimas doradas al lado de las bocas


lll

Y dejas en la arena la sangre
que nos pegó cerca del mar
y estrujamos el nombre con sus huesos
y golpeamos
porque esa es otra forma de amar lo perdido
lo añorado
lo que se fue con el céfiro
y hoy s sal de cocina
bofetada
el cielo que no recoge amantes


IV
Hemos saqueado oxígeno al barco
a la avenida que libra su orilla triste
al reino de perros
y al templo de vivos
ahora no hay rueda de la fortuna para caballitos
en los ojos crecen piedras
y se van los muslos al oscurecer


V

Buscan las piernas que abren el cuarto de uvas
y comemos la fruta
esa que enciende la música con que nacimos
estallan los órganos en el bosque de centellas
arde el campo
germina en el universo el carbón que nos bautizó
y despertamos desde el celo de la luna
con hambre
aparecen hojas de la nube
plantan paroxismos
moviendo la tierra del vino
salta del vientre una melodía
que los dedos leen
y la mariposa negra
descubre sus piernas



Navojoa, Sonora. Enero 14 de 2007

Humboldt



Lancé tu nombre en hecatombes
debajo de las ramas
en aislamiento y delirio
con brujos y descarnados
en el sol
en miradores que armaron lémures
donde la parca encumbra su hoja de plata
Fui con las estrellas
y tiempos desquiciados
cortándole orgullo al alma
En vano

ll
Aliada del halcón
con uñas en el vientre grité
en todas las formas en que existe esa palabra
fui letra del arroyo
ohhhh poema escribiendo su fracaso
la acústica regresó sin alma
el norte por respuesta vino con ejército de lobos
y en danza de humo
abrió el invierno la guitarra de Sabina
un Cristo y dos velas
acamparon en mi temor maltrecho


lll
Sin tu olor sin estela
ni piel ovillé
y en el árbol de manzanas creció amargura
muerte detrás del ermitaño
esa noche no hubo pájaros
los grillos en marcha lúgubres
rompieron la niebla de Joaquín
sin carta ni astrolabio
las manos eran mujer
y prorroga
libro donde el destino dejó abreviaturas seguidas
que sólo leyeron templarios
obra que no aceptaba suicidas
ni andarines de frontera


lV
Manual exacto alivió un corazón
perdido en el teclado
con biografía en retroceso
veía lecturas del océano aerolitos
y los planetas que se torcieron
cuando dejé el primer paso

V

Bah Quién entiende las manos
en la cima mis lágrimas se abrieron
y el dolor fue desmontado
seccionó el pecho
y cada astilla ordenó la tarea
sucia
No era necesario cuestionar desolación o rosas
vivos o apagados
en cada herida brotó un tren
rieles del no me olvides
Aunque mueras





Navojoa, Sonora. Febrero 9 de 2007

Thursday, June 28, 2007

Estela Guerra Garnica


ll Encuentro Internacional
de Poetas
en Delicias Chihuahua, México

del 31 de Mayo al 2 de Junio de 2007-
POEMAS INÉDITOS
Estela Guerra Garnica
Estado de México



Y Dios hizo

En diáspora de luz, el tiempo
es nuestro universo posible

El mundo es la realidad del hombre
y Dios nos crea o nos sueña

Dicen que nos ama y aún así
morimos tanto
y a veces a destiempo

¿Morir es regresar al polvo
al silencio perpetuo, a ese Dios tan callado?

Por favor…
¿Podría alguien despertar a Dios?


Besos y Rumba

Huye como lince el brillo en tu mirada
me enciendes, te deseo…
provocas lujuriosa tentación de besos
entre el embriagado torrente de la noche

al compás de rumba, tu viril brazo
prende mi aliento.


Sismo trepidante en nuestro pecho
intenso huracán desde la entraña

tú y yo
ajenos al líquido ruido de la hora.

La gente, sin interés nos mira
justo en el momento en que olvido
que no estábamos ahí para besarnos

quisiera agradecer tu lúdica caricia
pero dime…
¿Cómo apago
el rojo fuego que me quema?


Amarte Con Sosiego

Diluyamos el dolor de la sequía
que el polen de la vida
germina en nuestros huertos


Quiero amarte con sosiego,
quietamente
que apenas sienta en tu pecho
el latido de mi pecho

déjame ser estrella en la penumbra
silente voz que no te altere

Te ofrezco mi regazo, tómame si quieres
en el medio cielo que nos cubre

Un sol nos nace en el oriente
sinfonía, cánticos de aurora
ha de ser el amor que nos inventa.


Déjame entrar con sigilo
al vergel que brota de tu vientre
ser colibrí, libélula o paloma

volar en ti
sin romper el aire que respiras



Sacerdotisa

Duermo…

y vigilo
conozco el sureo de la noche
la sorda melodía del viento
del lobo entiendo el aullido
sé por qué vibra la montaña
despierta también vigilo
y te espero
siempre estás por llegar.

Café amargo

Rompe los espejos del futuro
hiere mi piel con tus espinas
borra de una vez
los breves días en que me amaste.

Piérdete en la bruma azul de mi memoria.

¡Si crees que eso te libera! ¡Hazlo!
guarda para mejores tiempos tu ternura
quédate con todo lo que eres

Tu voz será rumor de las ciudades
el viento besará mi frente
mis desenfrenos viviré en otra vida

Dolerán los días como el desprecio
tu ausencia puede ser una de mis tumbas

Niégame la delicia del café en tu terraza
amarga mi azúcar con olvido

Hace tanto que llegué a la noche…
y creí que contigo nacería la aurora
pero te llevas el sabor del almendro
que dejabas en mi boca…

Con tu miel seduce a otras mariposas
y sella para mi la entrada a tus jardines


De la madrugada sentiré tu aroma
y ni tú evitarás
el sabor a salitre de mis sueños.



Estela Guerra Garnica
Email- talingue @hotmail.com

Tuesday, June 26, 2007

Ignacio Martín


Ignacio Martín
Salamanca, España, 1968.

Ignacio Javier Martín Sánchez nació en Salamanca (España) en 1968. Llegó a México en 1992, para estudiar la obra de Juan José Arreola. En 2003, obtuvo la nacionalidad mexicana.
Su primer libro de poemas fue una plaquette, titulada Luz tan fuerte que se escucha, con nueve poemas; en 2005 publicó Con toda la intención, poemario; además, tiene una novela: Función negra. Ha aparecido en varias antologías, como: Palabras de paso. Poetas en Salamanca 1976-2001, publicada en Salamanca, España, en 2001; por último, es coautor, junto con Pilar Leal y Rafael Pontes, de Tras la huella de... El cuento, publicado por la editorial Édere en mayo de 2005.
Página web: www.ignaciomartin.com
Correo electrónico: nacho@ignaciomartin.com



De Con toda la intención

LETRILLA
Siento la luna
volverse fuego
cuando tus manos
se vuelven viento;
te siento cerca,
me vuelvo centro.

Siento que somos
aguas y sueños,
siempre nosotros
y los recuerdos.

¿No será que eso somos?
Árboles, tiempo,
labios, recuerdos,
un verso en una piedra,
un pedazo de sueño.

AVERIGUACIONES PREVIAS
A mí Franco me tocó ya con flebitis,
por eso no pude exiliarme, en ese entonces.
Antes, el 68, me tocó naciendo,
por eso no pude hacer aquella revolución.

Cuando pude dar un paso adelante,
lo hice sobre el mar.
Aquí me tienes.

Creo que no soy viejo
todavía,
pero ya tengo muertos y recuerdos
de muerte.
Y recuerdos.

Me cuesta, me duele
darme cuenta de que a veces
estoy solo,
no tengo a quien contarle mis historias.

Entonces pienso que a nadie le interesan,
que ya bastante tienen.
Me duele.

Esto no es un poema;
es, más bien, algo así como una mentada de madre.

TODAVÍA
Rasgo de amor el velo del soneto
por no poder rasgarme vestiduras;
y lo rasgo de odio, llanto, lo muerdo
y lo busco y lo sueño.
Se me oculta.

Y me alegra encontrarlo; y darme cuenta
de que siempre lo tuve entre mis manos;
de que debía escarbar hasta alejarlo
para dejar después que renaciera.

Me duelen versos, sílabas sin nombre
y sin sombra. Duele
parir sin ser mujer...
Duele que se me escape la estructura,
o duele descubrir
que es otra cosa;
que puede que no sea necesaria,
a veces;
o que no existe.

De Edición de autor (inédito)


ANOCHE SOÑÉ QUE VOLVÍA A MANDERLEY...

Para Juan Velasco, que tituló así un libro... Y, claro, para Hitchcock


Me escapo de la prosa
que sólo en la poesía las presencias pueden ser protagónicas...

Y digo las presencias;
no espectros, no,
presencias...

Y pienso en la belleza de lo efímero
en el arte total que sólo da el momento,
en las verónicas que duran una vida
o en llorar en el Cañón del Sumidero...

En cuando te besé,
en ese instante en que se paró el mundo
–nosotros lo sentimos, por lo menos–.

Somos un círculo, o tal vez un mandala...
Somos un tiempo cíclico,
mas, sobre todo,
instantes...

Presencia indescriptible.

Lo inefable...

MERCADOTECNIA II

La poesía no se vende,
dicen,
porque el mercado es el que manda.
No se dan cuenta de que ése es el secreto.


Que no se venda nunca;
que se manche, sí,
que hasta se prostituya,
que se nos vuelva cursi,
a veces panfletaria...

Que se equivoque,
que no sepa de espacios ni de tiempos;
que Bachelard, Genette, quien sea,
la explique,
mas que no sepa de ellos.

Que un día sea coloquial,
al otro, ardiente;
mañana, densa; ayer, profunda;
pasado, metafísica;
hoy, joven, coloquial.


Pero que no se venda,
no,
que no se venda.

Eso sí,
que haya quienes la compren.

O que la necesiten
y el mercado se entere,
para que la regalen con los chicles.


Que no se venda
pues,
que no la cobren
pues...


Pero que nos la paguen.



MOTU PROPRIO II

Yo sólo pido que me den un día
que dure todo el tiempo.

Un día tranquilo;
no cualquiera, eso sí,
pero tampoco el día de Navidad o el de Año Nuevo.

Un día particular
y sólo nuestro.

Una mañana sin despertador
y con tu cuerpo
entero
eterno.

Para comer, antojo;
incluso, compañía.

Y el resto de ese día
que no sea más que tú.

No pido menos.


ARS AMANDI

Me gusta acariciarte el corazón.
En privado y en público.
No te preocupes.
Es desde dentro.

Sunday, June 24, 2007

Angélica García Santa Olaya, Dedos de Agua


DEDOS DE AGUA
Angélica García Santa Olaya
La mosca



Soy la única mosca
merodeando este silencio
me poso en la piel ajada
de una fuente solitaria
bebo un sorbo de sudor amargo
y sacudo de mis patas
los ajenos restos de esta tierra
mientras un hombre
de ojeras insomnes
se asombra de mi sed.


De abajo arriba
incertidumbre
de arriba abajo
todo por escribir.



AHOGO

Tus dardos remojados en miel
pasearon en busca de un blanco

tu sonrisa se bajó el zipper
y las palabras chorrearon
por tus labios
mientras mis retinas
heridas de muerte
agonizaban
en un lago de vino tinto



LUNAR


Bajo la mirada lunar
un grano infinitésimo de carne
deviene semilla

boca
beso


rechinar de músculos
fulgurar de huesos

las sedientas lombrices
prodigan su parda esencia
en un duelo de orgánica verdad.



DE AGUA

picotea la lluvia
el traspatio de mi conciencia,
un golpeteo aquí…
otro allá…

-aletargado recuerdo-

dedos de agua
desgarran el dulce gotear
de mi existencia
montada
apenas
en una rama
mecida al viento


VOLVER

Un despertar de luces
ribeteando los estertores
de mi añoranza.

Un cortar de alas
Triturando el aliento
Contenido.

Un rendir el vuelo
para beber la raíz
de los que vuelven
de donde nunca partieron.


Desatas las ligaduras
de mis velas insomnes
-dóciles membranas
distendidas
a tu llamado de
viento en popa-

soy un fantasma
que monda con roja lengua
la cáscara
del tiempo…

merodeo,
busco,

embosco en húmeda cárcel
la puerta
principal del laberinto
igual que se ataca
una manzana
a filo de navaja

Thursday, June 14, 2007

Berónica Palacios Rojas. Crónica de Viaje Ciudad Delicias Chihuhua. Encuentro Internacional de Poetas


I Crónica de Viaje Cd. Delicias
Encuentro Internacional de Poetas en Cd. Delicias, Chihuahua
Berónica Palacios Rojas
Este máximo evento se llevó acabo al esfuerzo sobrehumano de la poeta María Merced Mingoli Nájera a las autoridades de la ciudad que desde el 31 de mayo al 2 de junio con la participación de once países invitados, entre los cuales cabe mencionar: Venezuela, Cuba, España, Colombia, Brasil, New México, Alburquerque, Argentina, Arizona, Colombia y Chile; así como veintiún estados de la República participando: San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco, Chihuahua, Chiapas, Cd. Juárez, Colima, Cuauhtémoc, Parral, Monterrey, Torreón, Aguascalientes, Querétaro, Sonora, Morelia, Toluca, Jiménez, Guerrero, Puebla y Guadalajara. Durante el desayuno se repartieron unas postales que muy amablemente dono a la revista Papalotzi el ya famoso Scott Neri, Artística Plástico y muy reconocido dentro de Guadalajara.
El Encuentro se inauguró en el salón del Club Rotario a las 16:00 p.m. Asistimos cerca de 35 mujeres y 28 hombres. Nos congregamos en la hermosa ciudad de Delicias para brindar nuestros versos al pueblo, a su gente y así dejar una semilla de inquietud. Entregamos nuestras palabras y Versos a una ciudad cálida y fraternal, dicho de otra manera, como quien entrega un ramo de flores al festejado, así llevamos nuestra poesía tomando la ciudad por asalto, en este caso el ramo de versos fue para celebrar todo lo que conllevó ese maravilloso encuentro y reencuentro de poetas. Cito Textualmente: “Será dedicado al movimiento mundial llamado “Palabras en el mundo” por que cada año reúne a varios poetas de todos los rincones … Así como cada año se planta un árbol, se lanzan libros, se inauguran exposiciones, se organizan lecturas y talleres en diversos puntos cardinales del mundo…”
El Alcalde nos habló acerca del nacimiento de Delicias y cómo se fue desarrollando a través de los años. No ilustró de manera histórica de todo lo que produce y orgulloso dijo “La gente con mucha esperanza y decisión eligieron estar allí… estamos asentados en el corazón del desierto… y para finalizar su discurso se dirigió a los poetas diciendo “bienvenidos la ciudad es tomada por ustedes que usan la palabra para hacer poesía”.
La primera mesa de lectura rompió el silencio tan mentiroso, de allí le siguieron las siguientes para al final de ese día terminar en el banquete intercambiando apreciaciones de la voz poética de los compañeros.
El viernes 1 de junio después del desayuno, fuimos a las escuelas públicas: primarias, secundarias y preparatorias, además algunos poetas fueron a llevar sus poemas a la cárcel, que es –sin temor a equivocarme- el lugar donde se necesita palabras con fuerza y valentía para llevarlas a los presos que viven allí. A Olimpia Badillo, Daniel Maldonado, Siddharta Mejías, Alfredo Carrera y una servidora nos tocó en la Secundaria Leyes de Reforma, donde pudimos contemplar un público habido de escuchar y ser escuchados, ya que muchos jóvenes mostraron la osadía valerosa que traen guardada en el corazón. Ellos declamaron y leyeron poemas de su autoría. Fue una experiencia imborrable; todos los pubertos querían dedicatorias y seguir escuchando, pero por los compromisos que había que cubrir, pues tuvimos que partir con la alegría en nuestros rostros.
A las 12:00 p.m. se realizó una rueda de Prensa ya que dentro del marco del Encuentro hubo algunos libros que se presentaron como fueron: Los secretos del enebro de Ma Elena Solórzano; Veranos de cierva sosegada de Olimpia Badillo; La apuesta de Dora Moro; Los dedos en la llama de José Luis Domínguez. Y un recital audiovisual Con sabor a mar por Marianhe Jalil.
Las mesas siguientes se alargaron un poco o quizás un mucho, - que francamente por tener un ojo al gato y otro al garabato, no fue tanto- La conferencia de la poeta Oralia Méndez Pérez sobre Ediciones culturales Exclusivas A. C. de Veracruz se dio brevemente en la granja del Señor Jorge de la Garza. Oralia hablaba mientras mis manos tejían oraciones en el pelo, bueno, dicho de otra manera, yo trabajaba a la luz de la luna y bajo un pálido foco haciendo una trenza ya que tenía que llegar hasta Hermosillo para hacer unos contacto y de esta manera hacer que la Mariposa hija, Papalotzi vuele y traspase fronteras. Regresando con la poeta Veracruzana, ella nos habló de que con constancia, dedicación y esfuerzo podemos lograr un sin fin de cosas como lo ha hecho ella con su editorial y tocando puertas, ella nos dijo en pocas palabras que debemos dejar la flojera para otro tiempo, para otro espacio que este es nuestro siglo que este es nuestro momento.
Algunos poetas fueron invitados al programa de Televisión local del canal 18 y otros por su parte, al programa de radio – no todos-. El poeta Miguel Alcaraz del Castillo muy amablemente estuvo publicando en el periódico local poemas y comentarios de los asistentes al Encuentro.
El último día Unos se fueron a la Pintar el Muro sagrado Lugar donde habitaran los poemas: “Fierros viejos de Delicias de Enrique Gutiérrez”. De esta manera simultáneamente otro grupo de poetas estuvo en el mercado Juárez (Centro de la ciudad) donde estuvieron los micrófonos abiertos para la lectura que los poetas visitantes dieron. Allí estuvo la Generala Elia Casillas con voz enérgica de mando nos impulsó a leer, alternadamente, también a escribir sus poemas o poemìnimos en mantas de colores. Una niña llamada Ana Hurtado Pliego, llegó y de su memoria destiló un bello poema que hablaba de un pájaro cantor. Imaginemos un ring en donde las cuerdas están tapizadas de poemas, y éstos tendidos en las cuerdas así, el público podía llegar por fuera del rign para leer y escoger su poema. Y los poetas haciéndose añicos para poder penetrar en el corazón más duro, en el ingenuo, en el cotidiano estar de la vida. Muchas personas por morbo, por curiosidad o quizás por mero gusto estuvo contemplando nuestras nubes de largos versos, y también nuestros ramos de eróticas imágenes. Así, luchando ante el ruido del motor, de los carritos de sonido, del ir y venir de la gente pudimos hablar con ellos en nuestro idioma. Al principio no se acercaban y les daba pena coger una poema del tendedero – ¿sería que pensaban que al quitarlos todos nos daría pena estar frente al micrófono? Bueno la Generala, Elia Casillas a grito y grito ya regalaba a una española (la bella Rita), o a un español (El buen Nacho) por animarse a decir un poema de su autoría. La participación a duo de Siddharta de Venezuela y Pedro Muros era una imagen poética tan hermosa que quedará prendida en mi memoria para siempre.
Cual fue la mayor sorpresa que cuando pasó la poeta Teresa Larumbe de Guerrero y la poeta Angélica Santa Olaya volaron los poemas del tendedero –Elia tuvo algo que ver definitivamente, ya que les dijo a la gente que lo que habían leído las poetas estaba en las mantas-. Pues estuvimos cerca de dos horas sin parar hasta que llegó un ángel y nos llevó música, ¡a bailar señores! y como la garganta ya estaba calientita pues aprovechamos para cantar cielito lindo, el corrido de Chihuahua entre otras. Aquí vimos la palabra trasfigurada en poesía. Todo era parte de un bello y extenso poema. La comida fue un compartir parte de la experiencia, ya que toda ella se lleva directamente al alma. La última mesa de lectura fue benévola, allí conocí la complaciente poesía de José Vicente Anaya. Para variar, salimos a Chihuahua algo noche y olvidé una de mis maletas en el lobby del Dorado. En fin ahora no sé donde dejé mis reconocimientos y algunas colaboraciones que me dieron de mano para la revista. Pero si alguien sabe de esos papeles hay me echan un e-mail.
Por azahares del destino recapitulo algo curioso: Ometeotl me llenó de veneno para soportar la indiferencia de algunos y recibir con amor a los que convergieron y no los menciono por que ustedes saben quienes son. Había que conocer sólo a los indispensables a última hora, en el último momento nos reconocimos…Se repartieron las revistas a quien estaban destinadas. Ometeotl me dijo: tus oraciones no deben de ser para cualquiera –o sea, mi trabajo, ya sean collares, aretes, trenzas, que sé yo- Deben ser para personas especiales porque los necesitan, deben de ser protegidos y llenos de flor y canto. Reciban mi más sincero abrazo virtual, con todo mi amor esperando y nos reencontremos en otro momento.

Sunday, June 10, 2007

Rita Gironés/ España







El  final del laberinto mío
Rita Gironés/ España



Se sostiene a veces, un alma desnuda con dificultad.
Pende de un hilo y no me importa.
Tengo las manos frías.
Por cada uno de tus besos.
Un abismo. Una promesa.
Allí donde tú duermes.

…………………………………………………………………….

Qué hay de tus madrugadas
Solo tremendamente solo
De espaldas a la puerta que da a la calle

Qué hay de tus manos cansadas
La fatiga de construir un leve mundo
Para quien come de todo

Y qué hay de tu rezo nocturno
En el que tantas veces
Me nombraste
Dios lo echará de menos
(aunque no te hiciera caso)
Su sorpresa será titánica
Cuando sepa
Que tanto has cambiado
Que no queda nada ya
De aquel hombre tan severo
-el mayor adversario que tuve-
Ni más dócil
Ni más cauto.

……………………………………………………………………….


Una luna de plata en una claraboya de azulina.
Un escenario nuevo y uno viejo.
Lo curioso del divorcio de las formas y contenidos.
Amar un invierno e n t e r o la vida.
La naturaleza toda.
El sueño del silencio.


…¡Cuantas palabras para un mismo desconcierto!...


Mirarse en otros ojos, para verse un instante.
Interpretar o Ser.
Alternativas varias.
Muchos días sin verte,
en fin,
la vida.


…………………………………………………………………………


Desterrada
de una vida ingrata,
castigos que me impuse un día
copiar mil veces
Yo soy así
me aposento
en el mirador de mi misma y
saludo desde lo alto
a capitanes
religiosas y
algún que otro indigente.

¡y que risa!
Ninguno de ellos
Me devuelve el saludo.
Tienen prisa.
Llegan tarde.




Saturday, June 09, 2007

Maria Elena Solórzano, Poeta del Encuentro Internacional de Delicias, Chihuahua.


SALMOS DE LUZ
Maria Elena Solórzano

En la carne anido.
Soy un temblor actinia,
un océano para inventar
prodigios.


Ciega –entre aquellas oquedades-
la sangre entre neblinas llega.

El vino de la tierra, mi sustento.


Tomo perlas para esculpir
los anillos de mi pelo.

Respiro por mis branquias incipientes.

El pez vino conmigo
y me sentí feliz entre los líquidos.

Se desprenden las escamas
Otra soy.

Me convierto en salamandra,
Sin reptar ensayo movimientos.

Adivino como fluye el alba,
cómo son flores del almendro.

Tú me contemplaste en el espejo
(mis ojos –aún inhabitados-
no podrían encerrar ninguna imagen).


En serpiente trasmuto.

Sabiduría y veneno en mi lengüeta.
Caen mis espinas,
la piel abandona el cuerpo
(Por un cordón llega la vida;
por un cordón, la muerte).


Por un momento, pájaro;
Pero mis alas fueron de ceniza
(por eso este deseo de remontar el viento
y de alcanzar la cima).

Con ojos de paloma contemplaré el crepúsculo, con gorgoteo de alondra despertaré mañana.


Abandono
la madurez del higo,
húmedo, tibio.
Mis labios devastaron
sus aguas núbiles.

Abandono la casa.

Y me duelen las manos
y me duelen los ojos

Fuego nuevo en la montaña
en la cumbre se desgaja una sandía

Disfruto la pulpa de manzana,
el rojo mancha mis dedos y sus dedos.
ella quiere que conozca de duraznos,
de nísperos y frutas tropicales.

Mis ojos la siguen,
se acuesta junto a mí;
el calor me llega de su seno.

Perfumada Eva en extravío,
su mano como hoja de marrubio
en el biombo de bambú se posa,
dibuja anacondas y bromelias.

Sin ella no florecen los ciruelos
ni el agua gira en el molino.
Chispa en zozobra, salmo de luz.
Acunado en su pecho
la claridad golpea.

Transpira diamantes el enhebro,
anfibios en mi piel.

Yazgo junto a Ella,
bebo de su leche, de su sangre.

Alabanzas canta,
contemplo las alondras
que anidan en sus ojos.
Me gusta la hamaca de sus brazos.
Me gusta más su voz
que los murmullos que llegan del jardín.
Sus manos me enseñan a dibujar
el amarillo sueño de la lámpara.

Me enseña el cofre de cobalto,
lo abre en esta tarde de granada.

Muestra las aristas de las cosas,
listones y monedas,
los rizos de azabache y de caoba,
los botones de plata, las tijeras.

Un ramo de lilas se desgrana.

Rechina la puerta
Con las esquirlas del recuerdo,
gusarapos de luz por la hendidura.
En la fragua del corazón
los metales se doblegan.

Tomo los cubos y los triángulos,
Esculpo territorios de colores,
Construyo sus manos de amapola,
sus pies de maduros alcatraces.
Con un pincel de humo perpetúo su sonrisa
y la mañana de su pelo.


Párpados pegados por el rescoldo de la tarde.
Rosa el viento su cara de satín.

Su vestido de percal, puerto seguro;
al asir su ruedo llamo, exijo
su ser a mi presencia.

La claridad de su voz a mis oídos.
Sus manos completan mi cabeza,
su beso se desliza en mi mejilla.
Me apaciguo en su regazo.

Gotean magentas en mis ojos.
Una buganvilla en el patio
enardece al mediodía.
los gorriones engarzan
notas en los tallos
mientras en mis pestañas
los azules languidecen.


Conozco la voracidad de las orugas.
Confundidas con las frondas engullen los mastuerzos
Se deslizan como si si midieran caminos de humedad.

Con siderales hilos construyen
El arca que guardará su vida

Wednesday, June 06, 2007

Enrique Carlos


Dos crisantemos muertos
y espejos en la lluvia

Enrique Carlos


Que manera de mirarme
cuando todo alrededor
cae derrotado,
tu piel es fuego silencioso
fuego silencioso tu voz
y tus ojos,
y yo que tuve que nacer
con el ama de madera.
Oh fogata, el corazón me arde
entre las manos,
que manera de mirarme
cuando todo en mi interior
cae derrotado,
tu olor es un amor muerto
a palos, a distancias
y yo que tuve que nacer
frágil como las alas
de una mariposa.

De crisantemo cielo

Sé que estás mirando las olas
crestas espumosas de nuestra sangre

Qué muro se levantó
que ya no puedo verte
llenándote la boca de magnolias
y de infancia

tigre líquido de la tristeza
sólo una lágrima viaja

vas dibujando en las arenas
cualquier cosa y´
cualquier cosa
será el emblema de los ahogados
tu corazón
menguado por el mundo

dime la verdad
cuántos pájaros te importan
cuántos violonchelos
repican
en mis palabras

sólo una lágrima mojará tu frente.

hay un hombre sentado en una roca
solitario en una playa triste
observa el infinito como un retrato
hablado de la melancolía

hay un hombre sentado en la guirnalda
se traga sus espinas con suspiros
algo le duele en la garganta

estoy sentado en una roca parecida al abandono
algo me duele a lo largo de tu espalda
hay una guirnalda sentada en este hombre

hubo un poema recostado en tu cintura
y algo que parecía una luz

algo que alguna vez


bajas en el polvo sobre todo
todo lo cubres

oh escarcha negra de blancura
bajas por mi cuerpo
subes por mi cuerpo calos fríos
que arremeten en suspiro

la lastimera ausencia
pan de tanta melancolía
alimentas mis palabras
tinta negra de mi pluma
sangre
de mi sangre pintando
un círculo alrededor tuyo

no vayan a venir los cancerberos
y nos confundan de tanto que te
nombro

no vaya a ser mi verso
taciturno vendaval
que deshoje las gardenias


brillo a contraluz desde la espuma
tras la cifra uve del abecedario
arden las nubes en la comisura
de tu abstractismo /flor de mi calvario

no hay hidalgo aprensado en la armadura
no hay rebato en mi voz de campanario
cae la nieve en su vil desgarradura
caen cegadas las aves en mi armario

umbría hasta los huesos de alborada
se oscurece tu eterna margarita
(silueta de fulgores sepultada)

umbral de mi nostalgia donde habitas/
te tengo tan metida en la mirada
que todo lo que miro
se marchita

Tuesday, June 05, 2007

Alfredo Carrera


Alfredo Carrera
Pa´ Beatriz



Todos los días aprendo algo nuevo de ti sin que lo sepas; las personas son infinitas.



Esa foto es del 36,
me he dedicado a arruinarme:
tenía la cara más redonda,
la sonrisa más sincera.
No nos conocíamos con
esa niña que sale atrás,
mi esposa,
hoy reclama justicia
por esa dureza de la que me he hecho.



Uno se ataca
y solito muere.


Otoño

Para los que tenemos veintidós años
el otoño es caer de de las hojas
no esa estación entre fechas.


Cuando digo a mi colchón inteligente: -me siento solo;
crea bultos-mujer que abrazo, que duerme conmigo por las noches.


Qué los desnudos vengan a mí
qué me envuelvan por todos lados
qué se construya un pueblo
de senos y de sexos.
Dios les dijo únicamente a dos:
vayan y reprodúzcanse.
¿Qué es lo que haremos nosotros?

Monday, June 04, 2007

Daniel Maldonado


POEMAS DE DANIEL MALDONADO

Gina Wild

Por qué eres así Gina Wild
Por qué no te dejas penetrar como a las murallas
Sexosa?
Si te dieron tetas para amamantar a ejércitos de centuriones
Labios para lamer
Ávida

Lo único que importa es el placer
No puede ser dicho de otro modo más que asaltando

Tan húmeda como una perrita
Vas a mamar
Dilo
Estoy bien rica
Ven dame por culo un trofeo de bastos
Mójate como las pinturas que llevaron el puntillismo hasta tus pezones
Coje
rica
Estalla
Ponte a lamer el deseo como a una piedra de sal

Por qué eres así Gina Wild
Cojelona?

*-*-*-*-*-*


Adorada Sakti

Todo es agua en la noche compartida

Homero Aridjis


Ah, adornada Sakti

cuando tu miel vaya pastando hacia mi hoguera

con su cencerro de cantaros sonrientes

cuando tu luna se abra como el ojo de la vida

y con la vista rompa el hielo su insolvente furia

cuando el aroma sea la valla que en el roce se deshila

apetente

Rompe el vestigio que dejó en tu piel la duna

anima con aludes lo que la piel no elude

el llano que ante la iluminación del tacto germina su alimento


Ah, adorada Sakti

cuando ejecutes tu cantar de sueño y sobre el acto desvanezcas a los ritos

cuando la voz que marca abrazos en las ramas

de nuestras ansias se alimente

cuando una noche nos tatúe las raíces del olvido

Agita precipicios licuando los alientos

muerde la ostentación, la bocanada, el residente origen

rompe la diamantina herejía de aquellos que con jugos se destilan


Ah, adorada Sakti

cuando aun nos resten los vigías del presente

y con sus rostros nos laceren la partida

no vaciles en restregarle guadañas a la duda

pues el instante crujirá sobre el placer prescrito.





*-*-*-*-*-*



Alquimia de truenos


Mira

Nada importa

ni las higueras que paren ruidos en el cosmos

ni el latigazo de la hora que arrastra y acarrea reflejos en su fuente

Mira

mientras la luz alcanza a seducir con roces al cristal

nada importa


Mira

ni los ojos que calcinándose en su oficio

regresan del ardor al tacto

Ni las penumbras en las que la llama ofrenda cuerpos licuados por la sombra

alcanzan a sobrevivirnos

Ni las ramas que multiplicaron su danza de llantos secretos

dejan de reclutar presentes


Nada importa, nada, mira

cuando se rompen las fragancias salpicando el trueno

resucitándolo

trueno forjado en la sordera cabalgante

la que deslinda nudos, el hervor y el ímpetu

alquimia de la sal precisa recobrada en la ostentación de labios

mordida que al batir su oleaje busca naufragar historias


Mira

Mientras la calle sigue con sus brazos vigías

clamantes de descanso

y en otros sueños huracanes desmenuzan pieles

mientras la luna lame un grifo sobreponiendo la lengua de su sed

y otra sed imperativa nos concibe el origen de la forma

mientras un dios escribe salpicado por el humo

nada importa, mira

nada importa

ni el fusil que grita cuando estallan gritan mira.

*-*-*-*-*-*


Llega

La calidez es clara, alumbra

Alienta cercanías en deambular de labios

Ella pulsa un edén en su mordida

se abalanza


Pólvora de luna en el agua del origen

su presencia es la pulpa vaticinio de un rito


Inmemorial como la fuente que en sus muslos pace

Pasa

Se deshace y reconstruye con fragmentos de manos la fiebre enredadera

engarzada a sus pechos, sacerdocio de Cipris.


Sus caderas alojan un trigal para uñas

Su sombra ejecuta y multiplica los símbolos caudales

pierde los nombres acentuados por las cosas

feroz murmullo que cosecha la anulación de esperas inflamadas


Respira con un ritmo cacería

Le han dado boca para vibrar, para probar en la sal la distensión

para abolirla las formas


Abre los muros de la piel que ofrenda su medida

Se multiplica en fórmulas para la hoguera con su tibieza a pleno geiser


Para morar los labios

nace la incógnita que amansa el vaho

Su cuerpo vence

germina golondrinas en su espalda

vuelca su beso en el aroma que nuestras lluvias baten


Descreída del mundo formula los llamados

y en la fronda encerrada, a plena luna abierta

regurgita el principio imantando los goces.


Se derrama:

la humedad calca su deleite.


*-*-*-*-*-*
Así, sin tantos adjetivos

Mira, no es difícil, yo te quiero así, sin tantos adjetivos, sin decirte que eres el suave magullar de mis infiernos, los que una vez me hacían morder la luna oscura; así, sin soles, ni vientos, ni ratones que pasen a través del insomnio arañándonos, tragones, los firmamentos. Yo te quiero sincera y que a la voz de fuga, venga la redada de tu piel despierta, que no acabes de ridiculizar el instante en el que te dijeron serás, nomás porque dijiste soy y te quedaste bien quieta, bien movida, quesque amando. Decirte (porque se me descuadra el ajedrez del tiento y luego ando vomitando no sé que cielos habitantes de un febrero) que no hace falta el no hace falta, ni la melcocha que retumba hasta cuajarse transgresora en melaza de canción ligera.
Todo este punto es un andar indistinto pero ebrio, ejecutas tu mar y te rebasas, no aguanto las ganas de que se me salga lo molusco, de embeberme en tus aguas, de chuparte un ocaso completito.
Yo te quiero distinta cuando la noche cuaje o cuando rompa la tarde sus secretos inciensos, cuando se nos caigan las grutas del horario y nademos termales en la luz del polvo que retorna, alumbrándonos salivas que venzan el duelo del espasmo, cuchillería de roces para afinarnos soles.
Mientras nos beban, los planetas dormirán sus presagios. Ya ves, se me extienden tus ramas en los nervios y termino por sabernos cosmos, savia íntegra en la sangre, tiempo cuarteado en el sagaz conocimiento.

*-*-*-*-*-*


SIETE ERÓTICAS BREVEDADES

Para Ivonne Celis


I. Las imprescindibles.
Hay mujeres que son imprescindibles a cada historia, uno sabe quienes son cuando se pone enfrente la imposibilidad amorosa. Transitan por nuestras horas desgastando el deseo, sabemos que nunca serán nuestras, porque los motivos no se presentan -ni presentaran- para ello; aun así, guardamos una pizca de posibilidad para nosotros, queremos tenerlas, descubrir que en realidad su piel esta diseñada con el diagrama de nuestras manos, ansiamos reconocer que es suave, calida, dispuesta a fortalecernos con su extensión; conocemos antes de siquiera suponerlo, el tamaño y la tesitura de su sexo, la intensidad de sus labios, el camino a sus fronteras, los silencios en sus ojos, la animalidad de su descanso, las horas junto a ellas con sus ciclos mortuorios, asesinos de la soledad.
Justo entonces, cuando nos sugieren sus universos prestos al descubrimiento, la realidad agazapada salta y nos engulle: ellas se mantendrán dentro del anhelo, velando posibilidades, emergiendo entre horarios y mitos la carcelaria conformidad.

II. Miradas.
Existen -porque las he visto- mujeres que harían temblar con una mirada al más despiadado de los asesinos para luego en forma indolente, mandarlo al más allá: los ojos les brillan espetando faros, son guías para el placer perpetuo y momentáneo de belleza, sirenicas, cirenaicas llamadas dispuestas a chocar el cuerpo entre las olas. Basta dejar a un lado el entorno existencial para ver que en los ojos arquetípicos el universo esta crucificado, no hay ni futuro, pasado o cualquier otro tiempo, todo se transforma en un doloroso instante destinado a ser olvido, una comunión de vistas bebida en el cáliz de la atemporalidad.
Por eso todas las mujeres cargan con advertencias sus ojos antes de ser observadas.

III. De Inútiles Palabras y sonidos.
Tantas palabras de amor, tanto crucifijo en oraciones derramado, tantas idas, ideas, retornos a la letra, murmullos de hora acurrucada, susurros tras la oreja del anhelo, tanta saliva dilapidada lapidando el silencio, tantas e inconmensurables expresiones, llamadas entre vinos –en el “¿vienes?”- , tanto aliento fenecido, tantas y tantas cosas, solo sirven para quitarle la calidad beatífica y salvadora al encuentro silencioso de los verdaderos amantes.

IV. Callados.
El silencio es una virtud, uno aprende en silencio a hacer el amor con las manos, los ojos, la presencia, el entorno, y hasta con el mismo silencio. Puede perderse el hombre en la nulidad del habla, puede caérsele la lengua a bofetadas de mutismo, pero mientras tenga a buen oír la correspondiente afonía de su pareja, sabrá que entre ellos se ejecuta el mayor de los conciertos.

V. Inmortalidad Erótica.
A veces pienso en los amores inmortales, esos en los que la sobriedad vital es cero, donde la pertenencia es tal que las manos no son manos sino enlaces de un nuevo andrógino encarnado; donde los cuerpos entrelazan sus materias corrompiéndose hasta el ultimo estertor.
¿Caerían esos amores si los azotase la loza de lo cotidiano? ¿Serian derruidos por la hora que se marcha, hastiada de satisfacción? ¿Habrá en realidad amores cuyos protagonistas no hayan desaparecido victimados por la finitud de sus sentimientos? ¿Será que lo mortal – la muerte en si- crea un inicio que inocula contra todo fin?

V. Sobre el extravió amoroso.
Supongo que el extravío amoroso es incierto, por ejemplo –y a manera de cercanía- estas líneas ¿Servirán en alguna ocasión para evitarme la pena de saber que no ha existido desde hace tiempo el romance? Me niego a creer en el encuentro fácil e insatisfactorio de la carne estrictamente desgajada por bestialidad; si aun tengo mis manos feroces para recorrer el muslo mas cubierto, los ojos ciegos que atravesaran las murallas del cuerpo, el olfato que desgajara la aromática sensación, mi lengua afilada sumergida en el sacrificio extático, ¿de que me sirve una piel perfecta, una figura agraciada hasta la insolencia, si al final, cuando caiga la mascara (persona, personae) me encontraré en un onanismo compartido?

VI. Mujeres desenmascaradas.
Cuando observo cuidadosamente a una mujer -en especial a una mujer bella- le quito la mascara. Su personae cae. Una mujer sin mascara realiza una transmigración: o esta vacía y la porcelana de su figura reluce frágilmente, o gana la admiración golpeando colmenas de deseo. Una mujer de interioridad luminosa es frágil, suele entregarse en una sonrisa complaciente, pasiva, a la espera, como cuando se desnuda para amar y ser amada.

VII.
Si las horas se cuelgan del almanaque estrangulándolo, si la correspondencia amorosa vuela entre dos personas anunciando el comienzo de un lejano e inexorable fin, si esta vida
se enajena en su incomprensión, si se ciñe a una espalda el éxtasis, si dos bocas respiran a un aliento, si se prohíbe amar a tiempo y a destiempo siendo nosotros los dictadores de la sentencia, si la cobardía cabalga entre las sienes y las manos ansiando el grito del suicida, si estas inmerso en el desvelo y ella es sueño desatado, si la ventura cae del cielo entre sus piernas pero ella está mas allá de esas dos piernas, si sangras herido de abandono, si la realidad no es tan fuerte para atravesar las puertas tras las que se desnudan, si no tienes remedio, si lo tienes y lo dejas porque conoces su único remedio; si sabes que no somos hijos de la eternidad y si comprendes, sabes, pruebas, sientes, deduces; entonces y antes y después de entonces: ama, porque a las explicaciones les bastan los silencios.

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El Buen Caldo / EN MI SILENCIO HABITAS EL SECRETO

Por: Daniel Maldonado - 28 de jul de 2006.

Luz, Apetitosa: Yo que tengo ganas de olvidarme de todo y consagrarme en el dulce saber de tu goce y sensación, yo que te amo en la tranquilidad y en los encierros ardientes, te envío estos mensajes extraviados en células remotas:

/Luz súbita, raíz del día, ilumínate, incendia las leches de tu entorno, la nutrición encendida en la lengua de fuego del latido. Ahora mi sangre en tu cuerpo marcha.
/Amarte es sostener antorchas en el camino negro de la luna.
/Mi apetito tiene el signo de tu intimidad.
/La noche erige la locura en la miel salada de tu abrazo y desde tus labios la humedad fortifica el goce que resplandece un llamado de fuga y permanencia.
/El río original de tu cuerpo sangra e irriga el alimento de dioses acallados por la conquista.
/Tengo ardor de ti, apetencia del hervor de tu carne. Te amo y te deseo fieramente, podría libar tu agua más secreta.
/Tengo ganas de verte y extraviarme en tu piel y tus extensas sensaciones, de besarte como un sátiro perverso, como a un sagrado río vivo.
/Carnocita bella, manjar tentador y sensual, ya quiero que sea domingo para devorar tu fuego íntimo, tus cascadas y ríos y sentir la ebriedad que me desbocas.
/Tu fragancia se desliza en tobogán glorioso, abre mi vida.
/En tu mirada se deshilacha cualquier posible dolor, eres la vida y la sazón de mi locura, mi razón transformadora, la magia.
/Sólo tu vida forja mi camino, sólo en ti germina un río fragante de frutos, un festín de vida, plenitud y maravilla.
/Que tu sueño revele lo que yace en las cuencas del silencio.
/Sin ti las calles arden raspadas por el sol.
/Mis dientes que te muerden como arrecifes que encallan navíos, besos navegantes de tu mar turquesa, al abordaje de tu aroma y dicha.
/Tus besos llueven en mí como las sombras que cruzan y nutren el ardor de las arenas.
/Zumba la noche en tus células y dice: descansemos.
/De mi vida tú eres el encuentro y el tiempo más reconfortante la gracia y la oportunidad de beber el agua del sentido.
/20:54, es la hora en la que el fuego abre su paladar para beber la fuerza original de la sangre.
/En mi deseo te diluyes como nube navegante en fulgor divino.
/Te imagino con colitas, racimos en el sueño de la carne, tu árbol de humedad interna, frutos acuosos, desbordados.
/Esta noche bañaré mi nado en tu cabello, sabadaba diving soul, buena noche amada mía súbete súbita a mi ilusión.
/¿De dónde ha llegado tu aroma a desbocar el agua de mi instinto?
/En tu mirada la hora de la dicha transcurre caudalosa.
/Cuando mis labios te pronuncian sólo el amor engendra claridades, frutos ígneos.
/Contigo me vuelvo brasa, venturosos sueños.
/Que ganas de beberte en una hoguera y calcinar el instinto lentamente.
/Te mando besos cafetales para el despabile y el ánimo alto.
/Amo tu vida abierta como mar al filo del destino.
/Lejos de ti, el tiempo es una llaga que sangra los segundos.
/Tengo ganas de embriagarme de tu íntimo licor, beber la dicha en cada uno de tus poros, besarte hasta la mínima latitud, hundirme en el vendaval nocturno de tu piel, querencia del abrazo de tu edén.
/Bouna será para transitar de espacio. Que descanses, en el sueño concilia. Con luz esta noche la fortuna te llama a cielo raso a brazo. Que rico es rendirse a veces.
/Ah deliciosa que siembras y cimbras en mí la necesidad de verte y sentirte.
/Sin ti la tarde es menos cruel que el testimonio de los hervores que agotó la herida, en ti mi mundo crece sus latidos de magma venturosa y acechante.
/Esperar tu tiempo me da sensatez, tu tiempo y tu vida, aquí se desbalagan los pasos de la tranquilidad, vamos despaciosamente.
/Eres el oasis que nutre la vaguedad de mi vida fogoso manantial de delicia canela en el tránsito de la frialdad.
/Eres la fiebre que agranda mis latidos.
/Tengo ganas del cuerpo de tu edén, de tu aroma y tu tacto soberanos de la miel de tu mirada.
/Luz de noche inmersa en la ebriedad de los licores espirituosos en la barra liebre y liba la vitalidad del rayo en el sueño bisturí de lo preciso el signo Lx Trnam.
/Te lías a películas apetitosas, ramares en la vía sombras de luz nocturna en plazas que se tortugan Guantanamera, morena, guantanamera buena noche pa la salud- alud!
/Luz de mi fuego sacro aroma del joyel turquesa de tu abrazo.
/Cae la tarde y con ella se eleva la tentación de tu presencia, de entrarte con la intensidad lúbrica y sagrada de los templos carnales.
/Quiero germinar huracanes en tu beso tormentas gozosas que derriben el tiempo y el espacio.
/Me diluyo y renazco en el regio licor de tu mirada.
/A goces y a penas me acuerdo de ti, a dichas y tiempos y sabores cuando despierto y cuando fantaseo, cuando no se me paran ni las moscas.
/Te amo más allá de mis desganos y cansancios eres quien desbarata mi apatía y la transforma en dicha serena que desgajo a discreción.
/Dos palabras que se abren como gardenias y cargan el aroma turquesa de tu mar: te amo.
/Te ama: El horriblote de la bella Luz.


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Daniel Maldonado
Torreón, Coahuila. 1978
Es autor de los poemarios Los otros males, 2002 (Dirección Municipal de Cultura, Torreón) y Engranajes memoriales, 2002 (Historias de Entretén y miento, año 14 No.134, Consejo Editorial del Gobierno del Estado de Coahuila). Compilador y coautor del libro Las lenguas dementes, poesía de catorce autores (Dirección Municipal de Cultura, Torreón, 2004) Antologado en el colectivo de poesía bilingüe español-francés Cantos de Piedra / Chants de Pierre (Alianza Francesa de Torreón, julio 2005) junto a poetas contemporáneos mexicanos y franceses.