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Tuesday, October 30, 2007

Elia Casillas



Este miércoles 31 a las 17:30 p.m oa del pacífico, tendré el placer de presentarme ante los estudiantes del Café Literario del ITSON unidad Nainari de Ciudad Obregón, Sonora. En la Sala de videoconferencias número 8. La invitación la recibí de la Lic. María Verónica Cibrián Baldenebro, del Departamento Sociocultural/ Academia de PCyCITSON/ Campus NáinariEdificio: CV-200/. Nos entrevistamos en el Hotel del Río en el restaurante Los Arcos, ella llevó a sus coolaboradores; Francisco Espinosa y Cristel Álvarez. La charla fue muy emotiva y siempre que se trate de literatura estaré ahí. Esta fotografía la diseñó primero Luis Mercedes y luego Francisco Espinosa amplificó mi figura. Gracias los dos. Debo hacer a aclaración que es un foto montaje de una pintura del maestro Luis Sahagún.

Buenos Aires

Ahí..... insultando cada raíz del árbol de mi vida..... vomité excremento en el vientre de mi madre..... para salir como brotan los rebeldes...... en un carril pensado por alguien llamado destino..... Me consumo en cada hora..... a tientas busco cualquier desviación de la noche para preguntarle...... De dónde caímos...... o en que manzano rueda nuestra vida...... si antes de encarnar alguien pactó mis días ...... y desconozco la firma del adversario que está en la puerta..... Sigo en turbulencia de interrogatorios...... del fondo al cielo...... sin parar el acelerador delibero....... Quién impedirá el desafío donde el desenlace favorece a mi antagonista...... Sólo un relámpago en la mesa...... cambiaría el curso de las fichas...... dándome una segunda oportunidad..... pero el cielo no tiene dos posibilidades..... estoy en desventaja...... La suerte tiene mi nombre en la carpeta de perdedores..... voy en un movimiento donde quedará un suspiro como despedida..... y el pago módico de la contienda........ un funeral de rosas rojas...... Porque una trinchera en la mano...... no es suficiente para alargar vidas...... y no hay triunfos que avalen mis zapatos..... En qué costado llevaré la sazón de mi hornilla...... Alguna melodía del corazón recogerá mis secretos...... Por qué una lucha desigual dejó una marca de mujer en mis salidas....... El cerebro pesó menos........ O la voz fue más pequeña...... La sangre huye...... en los labios nacen dunas...... voces cabalgan desde el silencio...... donde los Pegasos guardan sueños de hembras...... y traen una guerra en los ojos

Navojoa Sonora Noviembre 2 del 2003


Mar del Plata




El mar está sin prudencia......... la rabia libre........ y el alma abierta........ Voy continuamente al penacho de la ola como cápsula........ Pido un farol........ algún destello......... que me lleve a una pieza fija........ La noche devoró estrellas........ y la luna ausente deja lienzos negros apoderándose de mí........ El cielo con disparos asusta el lugar........ sin brújula ni alimentos........ sola....... No existe cuenta horas en esta inmensidad........ en el fondo........ aferrada a una astilla veo ese rostro........ Jamás hablé de manos aturdiendo la sangre del cabello........ viaducto........ que nos llevó a las trampas del cuerpo........ Sin domingo........ sin Júpiter........ sin Dios........ Ahora estoy aquí........ traspapelada en la cresta del océano........ si por lo menos pudiera decirte........ que cada piel despertó al reclamo........ arrastrándome en uvas........ y caracolas........ en torrentes.......... y en adiós......... Un hombre que rompió espejos desde la adolescencia.......... desconociendo su aspecto que cambiaba según el planeta.......... Y quedé en las piernas.......... atada a cada movimiento yendo.......... y viniendo en jeroglíficos......... para descifrar tatuajes de suelos dorados......... un abismo con las venas de tu vida.......... No sé como terminará este viaje........ busco una botella que guarde mi vida........ y momento........ un Pegaso de sal.......... jalándome a otra orilla



Navojoa Sonora Marzo 10 de 2004

Saturday, October 20, 2007

Efraín Huerta























ALELUYA COCODRILOS SEXUALES ALELUYA
Para ella que me mira morir
El gran río penetró la roca viva
y se adelgazó hasta el miedo y el estruendo
se hizo rayo se hizo ruina se hizo tonto esqueleto
y hoy padece a lo largo de pieles de tigre
a la orilla del cocodrilo que me sueña
y me hunde en el naufragiode su carne tan blanca
oh carne nacarada en medio
de la arena
como tú
y estas dos medallas de oro que muerdo
dalias de vida y de martirio
y en ellas me retrato y consigo el descenso
al dulce infierno de tu vientre
y de nuevo los dientes
ah malditos
ah maldita tú también
larga bestia ululante despierta lengua
en aquel círculo de asesinos
(Pierde toda esperanza amor mío)
de almas danzantes albascool cool cool cool jazz
¡Bríndamelo por fin
Aleluya Aleluya magnífico Grijalba
muerto de frío de rocas y pañuelos rojos
Piérdete
adelgázate hasta la soledad
de los cocodrilos que agonizanal pie de mi medio siglo
y de mi alcoholcohol cohol cohol cohol jazz
marinera manía
de pintar escribir declamar pagar impuestos
luz renta etcétera y luego abrazarte
bajo el diluvio de sones antillanos y misas lubas
y volver a abrazarte hasta el arte y el hartazgo
y aleluyarte hasta no sé cuandodo
rmida y abrumada purificada putificada¡Aleluya! ¡Aleluya!poetas elotes tiernos calaveritas apaleadas
poetas inmensos reyes del eliotazgobaratarios y pancistas
grandísimos quijotes de su tiznadísima chingamusa
perdónenme grandes y pequeños poetas
(Soy acaso el Hijo de Sánchez de la poesía¿Peralvillo Tepito Incorporated?Alors los invito a discurrirpespunte limpio
por el nuevo paseo la Anti-Reforma)

CANCIÓN DE LA DONCELLA DEL ALBA
Para Thelma
Se mete piel adentro
como paloma ciega,
como ciega paloma
cielo adentro.
Mar adentro en la sangre,
adentro de la piel.
Perfumada marea,
veneno y sangre.
Aguja de cristal
en la boca salada.
Marea de piel y sangre,
marea de sal.
Vaso de amarga miel:
sueño dorado,
sueño adentro
de la cegada piel.
Entra a paso despacio,
dormida danza;
entra debajo un ala,
danza despacio.
Domina mi silencio
la voz del alba.
Domíname, doncella,
con tu silencio.
Tómame de la mano,
llévame adentro
de tu callada espuma,
ola en la mano.
Silencio adentro sueño
con lentas pieles,
con labios tan heridos
como mi sueño.
Voy vengo en la ola,
coral y ola,
canto canción de arena
sobre la ola.
Oh doncella de paz,
estatua de mi piel,
llévame de la mano
hacia tu paz.
Búscame piel adentro
anidado en tu axila,
búscame allí,amor adentro.
Pues entras, fiel paloma,
pisando plumas
como desnuda nube,
nube o paloma.
Debo estar vivo, amor,
para saberte toda,
para beberte toda
en un vaso de amor.
Alerta estoy, doncella
del alba; alerta
al sonoro cristal
de tu origen, doncella.
ELEGÍA

Ahora te soñé, así como eras: sin deslices en la voz,
con inmóviles sombras en los brazos
y tus genitales segundos de estatua.
Así como eres todavía: copiándote a ti misma,
cuando no eres ya sino la espuma de tu propia vida.
Bien te sentí en mi sueño como verso divinizado.
Mi tristeza no cabía en el fondo de mi dolor
y fue a manchar la noche de violeta.
El propio ruido de tus piernas habría despertado
los estanques, los recuerdos que a veces olvidamos
en los huecos de los jardines,
las horas que nunca fueron más allá
de donde hoy se desangran segundo por segundo,
el silencio de muchas ventanas,
antiguos y pulidos razonamientos, montañas de destinos.
De un seno tuyo al otro sollozaba un poco de ternura.
Anoche te soñé y no puedo decirte mañana mi secreto
-porque el amor es un magnífico manzano
con frutos de metal envueltos en piel de inteligencia,
con hojas que recuerdan gravemente el futuro
y raíces como brazos sumidos en una nieve de santidad-,
la misma ruta de mis dedos no podría encontrarte
ahí donde te guardas tan perfecta.
Yo no sabría elegir sino violentamente mi presencia:
te llenaría de asombro; acaso tu memoria no me crea.
Mi fatiga te gritaría un absoluto amor.
Por el cristal de aumento de la luna
la sonrisa de Dios estallaría
ERES, AMOR...
Eres, amor, el brazo con heridas
y la pisada en falso sobre un cielo.
Eres el que se duerme, solitario,
en el pequeño bosque de mi pecho.
Eres, amor, la flor del falso nombre.
Eres el viejo llanto y la tristeza,
la soledad y el río de la virtud,
el brutal aletazo del insomnio
y el sacrificio de una noche ciega.
Eres, amor, la flor del falso nombre.
Eres un frágil nido, recinto de veneno,
despiadada piedad, ángel caído,
enlutado candor de adolescencia
que hubiese transcurrido como un sueño.
Eres, amor, la flor del falso nombre.
Eres lo que me mata, lo que ahoga
el pequeño ideal de ir viviendo.
Eres desesperanza, triste estatua
de polvo nada más, de envidia sorda.
Eres, amor, la flor del falso nombre.

Monday, October 15, 2007

La Catarsis Literaria el Drenaje y la revista digital Letras en Rebeldía: Convocan



Claudia Cisneros

Pintora nacida en Guadalajara, Jalisco

La Catarsis Literaria el Drenaje y la revista digital Letras en Rebeldía
CONVOCAN (INVITAN)
A todos los poetas mexicanos (que vivan en el país o en el extranjero)
a formar parte del proyecto:
Del silencio hacia la luz: Mapa poético de México.
Con el siguiente objetivo:
Reunir en un documento a todos los poetas contemporáneos de nacionalidad mexicana nacidos entre
1960-1989, y ordenarlos de acuerdo a su estado natal, para mirar el desarrollo poético de México.
Requisitos:


1. Ser mexicanos o radicados en México un período mínimo de 10 años.
2. Haber nacido entre los años de 1960 y 1989.
3. Tener cuando menos un libro de poesía (o plaquete) publicado (a nivel estatal, regional o
nacional), o en su defecto haber ganado un premio de poesía (a nivel estatal, regional o nacional)
Nota: el nombre del premio recibido debe hacer reconocimiento de su nivel. Los premios locales de escuelas de nivel
medio superior no serán considerados.
4. Haber publicado poemas, cuando menos una sola vez, en alguna revista que esté indexada en el
Sistema de Información del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (SIC CONACULTA,
http://sic.conaculta.gob.mx/). Este requisito ES indispensable
Si cumple con los requisitos arriba señalados enviar:
1. Ficha biográfica (en formato *.doc, *.rtf) en la cual señale: Nombre completo, Nombre artístico
(con el que firma sus trabajos poéticos), Lugar y año de nacimiento, Estudios realizados; Obra
publicada (titulo de obra, editorial y año de publicación); Premios recibidos, becas de arte
obtenidas, antologías que incluyen su obra y nombre de revistas en que ha sido publicado (nombre
de revista, lugar donde se edita).
2. Obra para la compilación: enviar de 4 poemas hasta 6 cuartillas.
Nota: Al enviar sus trabajos poéticos y su ficha, los autores dan el consentimiento a los editores de Del silencio hacia la luz: Mapa poético de
México, para incluir su obra exclusivamente en la compilación, sin perder en ninguna forma los derechos sobre sus propios textos.
Período de recepción de trabajos:
1 de julio a 31 de octubre de 2007
Las fichas y trabajos serán enviados a los responsables del proyecto
Adán Echeverría Armando Pacheco:
adanizante@yahoo.com.mx arteyucatan_siglo21@yahoo.com.mx
Resultados:
1. Se elaborará un documento digital (en Disco Compacto -CD) con las fichas y la obra de los
autores, ordenándola de acuerdo a los estados de la República Mexicana.
2. Cada autor recibirá 2 CD’s del documento elaborado.
3. El documento estará terminado el 1 de agosto de 2008


Este proyecto es apoyado por el Centro Yucateco de Escritores, A.C. 1

Monday, October 08, 2007

Elia Casillas






Lago Puelo

Elia Casillas



Alas tejidas un sábado de gloria………. con silencio de una tumba vacía……… Alas del llanto……… que anuncian una cruz en el flanco izquierdo………. Alas picadas de poesía que se cura escribiendo………. Poesía en alas……… blancas negras……… Alas fuera de tiempo zurció Dios……… cuando firmó mi salida



Necochea


Aquí.......... en el Norte que incineró alas verdes........... mi reloj pasea soledades sin descanso........... En el silencio de un bendito..........
de mirada ficticia........... desaparezco en espiral sin fin.......... Arde el olvido.......... piedra-sol en la cabeza.......... que no asume duplicados............ en el cartel de un Agosto de sal que hoy se parte en dos............. Las manos de un hacha llegan a tiempo.......... un grillo agoniza en la esquina del asfalto........... y los Pegasos alargan voces doradas de otros tiempos............ En mis labios brilla el azul.......... de un mar frío.......... sin peces.......... ni calendario.......... Hmmmm he dormido tanto.......... sobran fantasías........... creo que estoy soñando



Navojoa Sonora Agosto 11 del 2004



Trelew

..........He de parar en tus consuelos.......... agua que viene y se desdobla.......... Dios aviva lirios aburridos.......... y el sol desmaya rocas........... Amanece Luna en manos.......... teclado de ida y vuelta.......... Pegaso que gira en desconsuelo.......... luz que busca mis tinieblas.......... Pero estos muslos piden carne.......... manos de quiéreme mucho no llegan.......... día inmolado sin remedio.......... ojo que no abre.......... y busca matices en almohadas que atornillan sueños.......... Cristo.......... suspendido y en cautela.......... estudia mis heridas sin medicamentos.......... y no debate........... los enigmas sin fin de estos dedos........... Declaro.......... escribo con aguijones de otros tiempos.......... y ajusto el Ave María......... a un rosario negro Más....... si el ladrillo del Templo se desploma con mi credo.......... que se caiga.......... si no hay remedio.... ......Aunque confieso que .......... en noches de soledad.......... vacío sin apuros el cerebro


Navojoa Sonora, 29 de Noviembre del 2004






Thursday, October 04, 2007

Francisco Hernández




















Francisco Hernández



MARIPOSA
Tu sexo, una mariposa negra.
Y no hay metáfora:
entró por la ventana
y fue a posarse entre tus piernas.

EXTRAÑO TU SEXO...
Extraño tu sexo. Piso flores rosadas al caminar y extraño
tu sexo.
En mis labios tu sexo se abre como fruta viva, como voraz
molusco agonizante.
Piso flores negras al caminar y recuerdo el olor de tu sexo,
sus violentas marejadas de aroma, su coralina humedad
entre los carnosos crepúsculos del estío.
Piso flores translúcidas caídas de árboles sin corteza
y extraño tu sexo ciñéndose a mi lengua.
FANTASMA
Amo las líneas nebulosas de tu cara,
tu voz que no recuerdo,
tu racimo de aromas olvidados.
Amo tus pasos que a nadie te conducen
y el sótano que pueblas con mi ausencia.
Amo entrañablemente tu carne de fantasma.
GOTA
Una gota de anís
resbala por tus muslos
con la indiferencia de un barco que se aleja.
Suena el color dorado en las orillas del ojo,
del mar del ojo, del mal de ojo.
Sueña una imagen color naranjacon ser, eternamente,
una perseguidora quintaesencia.
Por eso, a las trampas del ojome encomiendo.
Y me inflamo, por si llegan a tiempo
las pesadillas del cristalino.
EN LAS TRAMPAS DE LOS OJOS...
En las trampas de los ojos
el paisaje y su escritura verde,
la tierra y su amor calizo,
la luz y sus remolinos amarillos.
El tránsito hacia los escalofríos,
hacia el vestido recto de la noche,
hacia el agua embriagante de la cercanía.
La plenitud de tu flor abierta
en el espejo, de tu cintura encerrada entre mis manos,
de tus labios en el lugar común
de mi nombre completo.
HABLA SCARDANELLII
Cómo cantarte, Diótima, sin vino
y con el piano mudo que a señas me congela.
Cómo describir, en su cadencia, tus lentas ceremonias
si no puedo beberte de mi vaso,
si no te me atragantas rumorosa,
si la botella rota no conserva tu ardor
ni los reflejos.
No hay alcohol, amantísima Griega de voz noble,
comparable a tus claras humedades:
las de tus ojos grandes y en destierro,
las de tus frescas lágrimas fingidas,
las de tu vientre ajeno que humea bajo la lluvia.
Cómo cantarte con la garganta seca,
cómo vivir si no puedo beberte devorándote,
cómo sorber tus músculos tirantes
de alta mujer bandera entre los hombres
si ya no estás emparedada en vidrio,
si resulta imposible pulverizar tus huesos.
Brilla perfecto el sol de los nocturnos.
El veneno en silencio merodea.
La quietud con sus fauces me rodea.

IICóno nombrarte, Diótima, sin vino en la mar alta.
Se resecan los vocablos innobles,
se agrieta la faringe bajo esta
sobriedad de hachazos, no soportan tus lóbulos carnosos
mis huecas oraciones caídas del fermento.
Qué soledad más triste la del sobrio.
De la luz amarilla se desprende un tropel
de gnomos enyesados.
Abro la boca para que mis gritos
se adornen con vómitos o maldiciones
y las encías supuran
una dulce canción por la embriaguez perdida.
Cómo nombrarte, Diótima, si no soy el ahogado
amanecido en el centro de tu calma.

Wednesday, October 03, 2007

Olga Orozco


Olga Orozco

 
ANDANTE EN TRES TIEMPOS

 
Más borroso que un velo tramado por la lluvia sobre los ojos de la lejanía, confuso como un fardo,
errante como un médano indeciso en la tierra de nadie,
sin rasgos, sin consistencia, sin asas ni molduras,
así era tu porvenir visto desde las instantáneas rendijas del pasado.
Sin embargo detrás hay un taller que fragua sin cesar tu muestrario de máscaras.
Es un recinto que retrocede y que te absorbe exhalando el paisaje.
Allí en algún rincón están de pie tus primeras visiones,
y también las imágenes de ayer y aun los espejismos que no se condensaron,
más las ciegas legiones de fantasmas que son huecos anuncios todavía.
Entre todos imprimen un diseño secreto en las alfombras por donde pasarás,
muelen tus alimentos de mañana en el mortero de lo desconocido
y elaboran en rígidos lienzos los ropajes para tu absolución o tu condena.
Cambia, cambia de vuelo como la ráfaga del enjambre bajo la tormenta.
Un soplo habrá disuelto la reunión; un soplo la convoca en un nuevo diseño,
junto a nuevos ropajes y nuevos alimentos.
¡Qué vivero de formas al acecho de un molde desde el principio hasta el final!Palmo a palmo, virando de un día a otro fulgor, de una noche a otra sombra,
llegas con cada paso a ese lugar al que te remolcaron todas las corrientes:
una región de lobos o corderos donde erigir tu tienda una vez másy volver a partir, aunque te quedes, aspirado de nuevo por la boca del viento.
Es esa la comarca, esa es la casa, esos son los rostros que veías difusos,
fraguados en el humo de la víspera,
apenas esculpidos por el aliento leproso de la niebla.
Ahora están tallados a fuego ya cuchillo en la dura sustancia del presente,
una roca escindida que ahora permanece, que ya se desmorona,
que se escurre sin fin por la garganta de insaciables arenas.
Entre la oscilación y la caída, si no te deslizas hacia adelante, mueres.
Apresúrate, atrapa el petirrojo que huye, la escarcha que se disuelve en el jardín.
Somételos con un ademán tan rápido que se asemeje a la quietud,
a esa trampa del tiempo solapado que se desdobla en antes y en después.
Sólo conseguirás un presagio de plumas y un resabio de hielo.
A veces, pocas veces, un modelo para los esplendores y las lágrimas de tu porvenir.
¿Y qué fue del pasado, con su carga de sábanas ajadas y de huesos roídos?
¿Es nada más que un embalaje roto,una mano en el vidrio ceniciento a lo largo de toda la alameda?
¿O un depósito inmóvil donde se acumulan el oro y las escorias de los días?
Pliega las alas para ver.
Esa mole que llevas creciendo a tus espaldas es tu albergue vampiro.
No me hables solamente de un panteón o de algún tribunal embalsamado,
siempre en suspenso y hasta el fin del mundo.
Porque también allí cada dibujo cambia con el último trazo,
cada color se funde con el tinte de la nueva estación o la que viene,
cada calco envejece, se resquebraja y pierde su motivo en el polvo;
pero el muro en que guardas estampadas las manos de la infanciaes ese mismo muro que proyecta unas manos finales sobre los muros de tu porvenir.
¿Y acaso ayer no asoma algunas veces como marzo en septiembre y canta en la enramada?
Todo es posible cuando se desborda y rehace un recuento la memoria:
imprevistas alquimias, peldaños que chirrían, cajones clausurados y carruajes en marcha.
Sorprendente inventario en el que testimonian hasta las puertas sin abrir.
Hoy, mañana o ayer, nunca ningún refugio donde permanecer inalterable entre la llama y el carbón.
Los oleajes se cruzan y conspiran como los visitantes en los sueños,
intercambian espumas, cáscaras, amuletos y papeles cifrados y jirones,
y todo tiempo inscribe su sentencia bajo las aguas de los otros tiempos, mientras viajas a tumbos en tu tablón precario justo en el filo de las marejadas.
Pero hay algo, tal vez, que logró sustraerse a las maquinaciones de los años,
algo que estaba fuera de la fugacidad, la duración y la mudanza.
Guarda, guarda esa prenda invulnerable que cobraste al pasar y que llevas oculta como un ladrón furtivo desde el comienzo hasta el futuro.
Estandarte o sortija, perla, grano de sal o escapulario,
describe una parábola de brasas a medida que te aproximas, que llegas, que te alejas:
tu credencial de amor en la noche cerrada.

 
AQUÍ ESTÁN TUS RECUERDOS...

 
Aquí están tus recuerdos:
este leve polvillo de violetas
cayendo inútilmente sobre las olvidadas fechas;
tu nombre,
el persistente nombre que abandonó tu mano entre las piedras;
el árbol familiar, su rumor siempre verde contra el vidrio;
mi infancia, tan cercana,en el mismo jardín donde la hierba canta todavía
y donde tantas veces tu cabeza reposaba de pronto junto a mí,
entre los matorrales de la sombra.
Todo siempre es igual.
Cuando otra vez llamamos como ahora en el lejano muro:
todo siempre es igual.Aquí están tus dominios, pálido adolescente:
la húmeda llanura para tus pies furtivos,la aspereza del cardo, la recordada escarcha del amanecer,
las antiguas leyendas,
la tierra en que nacimos con idéntica niebla sobre el llanto.
-¿Recuerdas la nevada? ¡Hace ya tanto tiempo!
¡Cómo han crecido desde entonces tus cabellos!
Sin embargo, llevas aún sus efímeras flores sobre el pecho
y tu frente se inclina bajo ese mismo cielo
tan deslumbrante y claro.
¿Por qué habrás de volver acompañado, como un dios a su mundo,
por algún paisaje que he querido?
¿Recuerdas todavía la nevada?
¡Qué sola estará hoy, detrás de las inútiles paredes,
tu morada de hierros y de flores!
Abandonada, su juventud que tiene la forma de tu cuerpo,
extrañará ahora tus silencios demasiado obstinados,
tu piel, tan desolada como un país al que sólo visitaran cenicientos pétalos
después de haber mirado pasar, ¡tanto tiempo!,
la paciencia inacabable de la hormiga entre sus solitarias ruinas.
Espera, espera, corazón mío:
no es el semblante frío de la temida nieve ni el del sueño reciente.
Otra vez, otra vez, corazón mío:
el roce inconfundible de la arena en la verja,
el grito de la abuela,
la misma soledad, la no mentida,
y este largo destino de mirarse las manos hasta envejecer.
 
EL ADIÓS
 
 
La sentencia era como esos calcos en que el relieve del amor deja un vacío semejante a sus culpas.
Me arrojaron al mundo en mi ataúd de hielo.
Una tierra sin nombre todavía corrió sobre este rostro con que habito en la desconocida:
era la tierra del castigo.
Era la hora en que comienzo a despertar entre los muertos con la evidencia de un anillo roto,
un vestido de momia desprendido de las vendas del cielo
y un espejo de sal donde puede leerse mi destino.
El porvenir no es nada más que mirar hacia atrás.
Debajo de esas nubes desgarradas
hay una casa en llamas
en donde los amantes trasmutaban en oro de eternidad el resplandor de un día,
o tomaban las apariencias de ladrones de pájaros
aprisionando entre los hilos del ocio las metamorfosis de sus propias imágenes.
Hay una luz dorada que hiere hasta las lágrimas;
hay un lecho también
como una barca invadida por el follaje del deseo
-unas hojas carnosas que exhalan el perfume de los más largos viajes-.
Y había siempre y nunca
como ahora vueltos de pronto boca abajo.
Corazón repudiado,
animal aterido en uno de los dos costados de tu sangre,
ignorabas entonces que tendrías la forma de un retablo de la creación hecho pedazos,
que alguna vez la noche del adiós te nombraría en voz muy baja
como nombra la soledad a sus testigos,
o como llaman aquellos que se van a los que nunca vuelven.
Ahora, de espaldas contra el muro que custodia el guardián de todo nacimiento,
sólo te quedan las apariciones,
el fantasma de un tiempo que gritará contigo en el estanque muerto de algún sueño,
cuando él duerme, tan lejos en su adiós.
Un soborno de plumas para una ley de fuego.