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Sunday, December 27, 2009

Tuesday, December 15, 2009

Mara Romero: Los Reyes y Ases de Elia Casillas




MARA ROMERO



LOS REYES Y ASES DE ELIA CASILLAS
Para hablar brevemente de este trabajo de Elia Casillas es importante reseñalar su pasión por la vida; para mí Elia Casillas también es un personaje de este libro, es el que ve; observa y siente todo lo que narra; el que registra y sufre y se sacude por las situaciones reales; todo este argumento de vida se fue recreando en su memoria de escritora nata; dando por resultado esta edición; es por eso, que todas sus palabras siempre tienen color fuerte, algo que sin lugar a dudas es un plus de este trabajo.
Algo que yo he admirado siempre en la autora es su sinceridad; una franqueza que es verdad, en ocasiones cimbra, y que muchos podrán darle diferentes calificativos, pero nunca quedara “el de ser falsa”, por eso este trabajo de recolección de historias es más interesante y hechicero.
“Reyes y Ases” es creado bajo un pliegue de memorias donde la autora esperÓ 8 años para condensar su trabajo; años donde sus anécdotas adheridas a su ingenio y concentradas en sus recuerdos debieron ser un campo minado en su cabeza, una ventana entre lo real y lo ficticio; todo con profundo ímpetu; Imágenes, anécdotas arraigadas en su alma por los ambientes y personajes del mundo en el que ella mismo ha vivido entre “Reyes y Ases” y siendo ella misma sin saberlo “una de las Reinas”.
El libro esta compuesto por 23 historias dentro del genero prosa que para mí en muchas páginas le gana la poesía, un trabajo plasmado en 120 páginas donde los protagonistas van desde Pitchers; Shortstops; catcher; primera y segunda base, jardineros, un cronista deportivo, algunos personajes como las esposas de jugadores y mas…a simple lectura de renglón pareciera un libro de base ball, pero todo adquiere un tinte peculiar en la voz de Elia, pues destaca el contexto característico de su pasión que nos permitió este lujo; deseo venía cultivando en lo más recóndito de su corazón, narrar su mundo, enmarcar una realidad con visión única desde su perspectiva poética.
Aquí pues quedan en tinta la gloria de muchos jugadores; pedazos de historia de personajes que tatuaron su paso en este deporte; y donde Elia ha sido testigo se estas marchas y así, Gracias a la fidelidad que ella profesa a sus corazonadas y realidades, contamos con este espléndido material apostando por el encuentro de situaciones vividas a través de estos años, emociones y desilusiones tragedias que Elia con su acento pone con letras las imágenes frente al lector y logra atraparnos.
Es sabido que cada escritor al momento de iniciar –o reincidir en- el proceso creativo se enfrenta ante un vasto universo de obras literarias que lo anteceden, este no es el caso, aunque la autora es una gran asidua a la lectura este trabajo es único por su contexto; su incrustación obvia en este mundo, el hecho de que Elia sea Poeta ante todo y sin remedio, hacen de este trabajo un homenaje muy especial a todos estas personas que participan es las páginas y que han sido parte de su vida; sobre todo a su compañero de vida Mercedes Esquer.
Tan involucrada está en sus renglones, que su sensibilidad irrita y sacude, su visión y su ingreso a un mundo simbólico pero al mismo tiempo auténtico porque supone su estancia vigente en el recinto de cada renglón. Sus historias reales son recorridos por sus voces varias incrustadas en la conciencia individual, y si bien sus personajes son normales en cualquier campo de este deporte, en la narrativa de Elia adquieren otra dimensión.
La palabra Elia en cada renglón es espontánea, directa —como movida por sus propios latidos, como la propia Elia; sin altisonancias rebuscadas; textos cálidos y simples, henchidas de sentimientos; no hay falsas posturas la autora abre con un afilado bisturí de realidad y la irrealidad de sus recuerdos y hasta sus sentimientos; aquí se desdobla nuestra amiga; sí La del abrupto amaneramiento en el hablar y actuar; agresiva y dulce; creyente y desenfadada; todo esto equivalente También a su talento y a su disciplina literaria y un ser siempre a la búsqueda mas relevante “la gracia de su espíritu creativo”.
Felicidades Elia…








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Monday, December 14, 2009

Mijail Lamas

 


Mijail Lamas (Sinaloa,1979). Poeta, traductor y crítico. Es licenciado en Lengua y Literatura Hispánicas por la Universidad Autónoma de Sinaloa. Becario de la Fundación para las Letras Mexicanas de 2005 a 2007. Ha publicado poesía y crítica en diferentes revistas y suplementos culturales del país. Una muestra de su poesía aparece en las antologías Los límites acordados: ocho poetas jóvenes sinaloenses (Difocur,2000); 1979. Antología poética (Ayuntamiento de Culiacán) y en la muestra latinoamericana del encuentro El vértigo de los aires. Ha publicado los libros de poemas Contraverano (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2007) y Cuaderno de Tyler Durden seguido de Fundación de la casa (Ediciones sin Nombre, 2008). Ha traducido poemas de Luis Vaz de Camões, Cesáreo Verde y Mario de Sá Carneiro, así como prosas de Carlos Drummond de Andrade. Es director de producción de PÁRAMO ediciones.



por Mijail Lamas

No quisiste quedarte.
No quisiste aprender cómo quedarte.
Quedarte resignado a beber toda la luz que nunca muere.
De tal modo que el recuerdo te soborna,
te hace dudar hasta llevar tus manos a tocar lo que no tienes.
Para tocarlo primero hay que saber decirlo, decirlo muchas veces.
Mucho tiempo has pensado destejer, una tras otra,
las tramas que se te van enredando entre los dedos.
Mucho tiempo quisiste enumerar cada partícula de polvo, cada capa de tristeza,
enumerar también cada puñetazo de la frustración,
cada truco para engañar el mediodía que te cortaba en sombra la figura.
Pero no puedes y te llevas una mano a la cabeza
y descubres que en ese recuento
hay una imagen que tienes de ti mismo y te es extraña
que sólo en sus contornos y a lo lejos, apenas en su sombra,
podrías reconocer.
Hay algo que ahora te detiene.
Has dicho demasiado y te has metido en un problema.
El añejo dolor que te conserva despierto y a la sombra
guarda para ti un sentimiento de revancha.
No puedes avanzar lo que quisieras,
el desierto que pretendes recordar se vuelve más extenso.

(de CONTRAVERANO)

* * *
por Mijail Lamas


Lo que antes fue desierto aún persiste
y en unas cuantas líneas crees recuperar todo de nuevo,
recuperar aquel paisaje donde el verano cumplía su destrucción inapelable.
Pero hay algo diferente,
las calles que recuerdas tienen zanjas más hondas,
las paredes de las casas tienen grietas como relámpagos de piedra.
Crees que puedes volver a llenarte de polvo los bolsillos,
crees que puedes patear lejos de aquí remordimiento, rabia y rencor
como si de cosa pequeña se tratara.
Crees que puedes volver y una sensación de sequía en tu garganta te sorprende.
Te sorprende también aquella disposición al cariño que justificaba cada golpe,
aquella sensación de no sentirte solo sin creer que dios te vigilaba.
Y pronuncias en voz baja
una blasfemia que solamente a ti te reconforta.
¿O es qué todo lo que has dicho no deja de ser una conjetura
o una ávida reconstrucción de los hechos
o una manera de legitimar una mentira,
porque eres otra presa del olvido
y herido por el sol en el costado,
se han calcinado todos tus recuerdos?
No hay nada,
te cuesta trabajo creer que no hay nada.
Regresas para buscar en ti algo que permanezca
y compruebas que lo único palpable que posees,
ahora que ya es tarde y tienes sueño,
es el cuerpo de una mujer que no puede dormir
y te espera en otro cuarto.
Dejas la pluma que habías tomado para escribir eso que no alcanzas a fijar,
apagas en silencio cada una de la luces de la casa
y el desasosiego no se extingue por completo.

Quisieras continuar pero ya es tarde.

(de CONTRAVERANO)

* * *

por Mijail Lamas


En soledad he aprendido a lidiar con la ceniza que han dejado los veranos.
De noche he aprendido a no dejar que mis palabras se consuman por el fuego.

Por este oficio de sombra
puedo soportar esta ciudad que llevo a cuestas.


(de CONTRAVERANO)

* * *
por Mijail Lamas


Que el sol y su recuerdo no te tuerzan los labios,
su amargo madurar escupe aquí.
Deja que su aguijón cante para los otros
la luz de su ponzoña.

(de CONTRAVERANO)

* * *
por Mijail Lamas


No hay nada como estar lejos,
caminar las calles donde nadie te conoce.
Es bueno no causar ninguna impresión,
a lo mucho verán en ti,
cuando vienes a sentarte en la mesa de un café
a otro más que pierde el tiempo.
Aquí todos se ocupan de sus cosas,
así que no existes para nadie.

Y cuando crees encontrar reposo en el anonimato
hace falta que un rayo de luz toque tu vaso de agua para que estés alerta.
Hay una marca en esa luz que te recuerda de dónde vienes,
una señal que te advierte no olvidar que te persiguen
y que el verano ha de recorrer una a una las ciudades
para encontrarte.

Sabes que para ti ya no hay descanso,
que la condena es esa luz que todo lo somete,
que ha convertido tu cuerpo y tu memoria en una herida,
en una profunda quemadura.

(de CONTRAVERANO)

* * *
por Mijail Lamas


Vienes a tomar posesión del desencanto,
a estrujar hierbas marchitas,
en esa tierra que se desmorona entre tus manos.
Vas quebrando los vidrios de tu desesperanza
pero en su lugar levantan muros.

Has venido a pelear una guerra perdida
en una tierra desolada no hace mucho.

Has querido recuperar anhelos que el sol ha consumido,
cuartos que guardaban para ti la oscuridad
o aquella sorda luz de los altares.

La áspera desolación de los caminos
es la forma en que tu alma se dirige al encuentro de su ruina.
Todo lo que buscas está lleno del polvo
que cubre la verdadera imagen que tienes de las cosas.

Te aferras a reconstruir un paisaje
y ese oficio que te aparta de la luz,
esa arquitectura del desastre,
es otra manera de mantenerte a flote.

(de CONTRAVERANO)

* * *
por Mijail Lamas


sentados el día era una rápida sucesión de luz la noche una sombra calcinada la caja de mi camioneta fogatas a lo lejos siempre tomamos el humo se colaba en todas partes la música cerveza muy alta en el estéreo nunca entendí por qué el fuego en los cables del teléfono ni un solo pájaro sombrío para qué hacer fogatas donde todo se quema no te gusta ese olor a hierbas dame otra cerveza calcinándose están heladas cambio la música yo lo vi viajaba solo abro otra cerveza cabalgaba con la muerte no conocíamos el frío no imaginábamos el frío entonces entendimos ese otro fuego que nos habita la ropa se pegaba el sudor iba a vengar su familia el humo se dispersa el día el verano es obsceno en verdad un hombre sin suerte tarda tanto en llegar la noche nunca entendimos la luz se obstina en no morir hacer fogatas


(de CONTRAVERANO)

* * *
por Mijail Lamas


La fiebre es el verano del cuerpo,
deja quebrado el árbol que nos mantiene en pie
y hace nacer una flor de sangre entre los labios.


(de CONTRAVERANO)

* * *
por Mijail Lamas


Aquí siempre es verano
aunque nos digan que las estaciones llegan y el año acaba.
Allá siempre es verano
lleno de voces y plegarias no atendidas.

No pretendía volver o que el verano fuese el paraíso,
ni siquiera ser la piel del sol abatida en los cristales.
Pero he caminado las calles,
he fundido mis suelas en sus banquetas
y cobrado una cuota de sol como la infamia.

No pretendía volver y sin embargo
mis ojos van al encuentro de esos días de enseñaza y de golpiza.
Aún hoy me escondo a fumar,
porque sé que aunque se crezca,
siempre hay alguien que vigila.

No pretendía volver
pero me siento en esa mesa a donde acuden,
en menos de un año, cuatro muertos.
No es increíble que la muerte se haya molestado en recordarnos.

No pretendía volver y sin embargo
una llamada, un noticiero, algún periódico
me traen de vuelta a la masacre
y camino hacia una hora menos en el tiempo.

No pregunté por qué allá siempre es verano,
nacíamos con él en la mirada y sin embargo
un temporal de oscura gracia nos seducía.

No pretendía volver, pero no basta pretenderlo,
el verano emana de mí y todos los caminos se tuercen en su polvo,
toda esa es luz es un puño que se rompe en mi memoria.

(de CONTRAVERANO)

* * *
por Mijail Lamas


Voy a darle vuelta a la página de los incendios,
a levantar la pluma de esta hoja que la luz ha despertado,
a oscurecer con un golpe de mano esta flama que se consume a sí misma.
Voy a quedarme quieto.
Voy esperar la estación de nubarrones y mañanas frías.
Voy a guardar silencio.

(de CONTRAVERANO)



Gracias a: La Poesía Mexicana

Wednesday, December 02, 2009

La incorruptible pluma de Elia Casillas


La incorruptible pluma de Elia Casillas
De primera a home
DE PRIMERA A HOME
POR JAIME ALVAREZ


El béisbol es un deporte de hombres no de nombres, ellos son los encargados de darnos dolores de cabeza o satisfacciones, gracias a ellos nos levantamos de nuestros asientos al ser testigos de una gran jugada o un cuadrangular. Sabemos ahora que somos adultos que los beisbolistas son como cada uno de nosotros, humanos, con virtudes, con errores, con corazón, con sentimientos, siendo gente que se equivoca y que pide una segunda oportunidad y como no va a ser así, si ellos viven y mueren cada día en un deporte en el que un bateador que fracasa siete de cada diez veces, es considerado un estrella.

El béisbol y sus personajes, la pelota caliente y sus historias, Elia Casillas en sus obras nos ha dado a conocer ese lado humano del pelotero, las fábulas de infancia que los hicieron madurar, los relatos que los hicieron soñar que algún día podían llegar a tocar el cielo, solo así podemos concebir que un peloterito del marginado estado de Oaxaca haya podido alcanzar los mas altos niveles de competitividad. La marginación, el hambre, la falta de educación y de oportunidades toman un asiento secundario cuando se tienen sueños, capacidades, entrega, un bat, un guante y una pelota, los sueños dejan de ser sueños y se convierten en una realidad.

En sus narraciones Elia, nos hace cerrar los ojos y con su léxico harvardiano exploráramos un mundo desconocido, donde se desnuda el alma de los dioses de la pelota, solo ella nos brinda la oportunidad de traspasar esas fronteras.

Serán sus dotes literarias, su humanidad, su entrega a las arduas noches de desvelo en que su inspiración no culmina con el paso de las horas. Elia ha visto el sol salir, y al mismo tiempo por arte de magia, sus hojas se han llenado con los pasajes de la vida y obra de “sus quereres” en el diamante.

Desde la historia en la que muestra su irrefutable atracción por tolentino, su entrañable admiración por Vinicio o su duelo por Fernando Villaescusa. Elia se muestra como una mujer sediciosa, con una opinión que saldrá a la luz se oponga quien se oponga, su falta de miedo al peligro y su irreverente forma de expresarse ha hecho que se meta en problemas, en controversias, llegando a recibir insultos, amenazas.

Estas expresiones han causado que se le etiquete, pero yo seré el primero en decirles que con Elia la única etiqueta que se le puede colocar es la de un valioso ente literario, comulguen o no con ella, les guste o no les guste, ella continuara su camino, un camino que le dará un importante lugar en nuestros libros de historia y pasara a ser la mujer que nos hizo comprender lo incomprensible de los dioses del diamante.

Maria Félix, Frida y otras mujeres han sido incomprendidas y muy tarde se les ha dado su valor, espero que no nos pase esto con Elia, aprovechémosla, abrasémosla, hagámosla nuestra, sus aportaciones, nos llenaran de orgullo, no se asusten, que aunque sea una revolucionaria, es la persona mas humana que he conocido en el béisbol.

Homenage a Elia Casillas, una escritora mexicana que nos deleito con su nuevo libro “Reyes y Ases del Béisbol”, el cual recomendamos extensamamente, la presentación fue aterrizada por El Instituto Sonorense de Cultura” y tomó lugar en el Centro de Culturas Populares e Indígenas de Cajeme, en donde Ramón Iñiguez Franco, Sergio Anaya y un servidor, fuimos invitados a dirigir el evento, gracias por el honor...

Wednesday, November 25, 2009

Los de Abajo en Oaxaca: Presentan



LOS DE ABAJO EN OAXACA-

PREVENTA EL CUARZO PLAZA SANTO DOMINGO.

FOCO presenta a LOS DE ABAJO...
Bandas que alternan:Brixton sounds,Gentes de nube y La ceiba groove

¿Cuándo?
Viernes 27 de Noviembre 09.

¿Dónde?
Salón Esmeralda ( a un costado del mercado zonal de Santa Rosa) a unos metros del puente peatonal.

¿Qué es FOCO?


FOCO es un festival audiovisual y fotográfico, de seis días de duración, que abre espacios de exhibición al aire libre, difundiendo el arte emergente y de mediana trayectoria. La sede es en la ciudad de Oaxaca. Tiene como objetivo crear vínculos de intercambio cultural con diferentes estados de la República Mexicana y Países Latinoamericanos.




Está estructurado en dos secciones, la Sección Oficial y la de Expresión Urbana.




En la Sección Oficial, se incluyen las obras en competencia. Videos experimentales o video arte, documentales y fotografías.




En la de Expresión Urbana se verán videos y fotografías que tengan como referente la temática ciudadana. Grafittis, stencil y expresiones artísticas callejeras.




Una vez terminado el festival de FOCO, comienza la gira de KUNALLECA. La misma lleva la muestra a los puntos más importantes del estado de Oaxaca, a otro estado mexicano invitado y a un país de Latinoamérica.




¿Quiénes son los de abajo?

Banda originaria del Distrito Federal con más de 17 años de existencia en la escena musical que destaca por su mezcla de ska con diferentes sonidos del mundo tales como la salsa, cumbia, balkan, hip hop, y otros. Cuentan con 7 discos en los que destacan LATIN SKA FORCE el cual cuenta con participacionesde Dr. Shenka (Voz de Panteón Rococó), Héctor Carrillo 'Chino' (Voz de Salón Victoria), Mastuerzo ( Botellita de Jeréz), Rita Guerrero (Santa Sabina), entre muchos otros invitados más, y el disco COMPLETE AND LIVE grabado totalmente en vivo en los Ángeles California. Actualmente promocionan su ep ACTITUD CALLE.

¿ Por qué ir al concierto?

Porque como ya mencionamos, FOCO pretende hacer una gira en la ciudad y las afueras, como colonias conurbadas y municipios marginados en los cuales por el estilo de vida, falta de recursos económicos y diversas imposibilidades, no han tenido acceso a estas expresiones artísticas que FOCO presentará, este año con este concierto FOCO tiene el objetivo de reunir los fondos necesarios para la realizar esta gira y así pueda ser un festival autosustentable, que aparte de abrir más espacios en la escena músical Oaxaqueña, apoyando este evento vendrán otros más a un muy bajo precio.

¿Cuánto costará la entrada?

El costo será de 70 pesos + AYUDA.

¿En qué consiste la ayuda?


La ayuda es en especie y consiste en : ARROZ, FRIJOL, ACEITE, ATÚN, AZÚCAR, SOPAS, SAL, HARINAS, y víveres que sean de la canasta básica que NO TENGAN PRÓXIMA CADUCIDAD, ya que dentro de la gira de FOCO pretende aportar algo a nuestra sociedad llevando estos víveres a las zonas más marginadas y necesitadas de Oaxaca donde el festival se esté presentando en la gira que llevara el nombre de KUNALLECA

Friday, November 20, 2009

Navojoa; mujer de polvo, tierra de nadie. Elia Casillas







Navojoa; mujer de polvo, tierra de nadie.
Elia Casillas


El compromiso tan grande de traer escritores que avalaran la importancia que tiene el Encuentro de Escritores Bajo el Asedio de los Signos me traía con pendiente. Los maestros que asistieron con sus alumnos al evento, son gente muy comprometida con la literatura y pude comprobarlo cuando vi que, en silencio observaron como fuimos llevando el programa. Ya me había tocado estar con un público educado en San Luis Potosí cuando con Julio Parga íbamos a los bares, él con su música y yo, con mis poemas, también los estudiantes de la UNISON, saben entregarse a la poesía. Ahora todo era en una plaza, en un teatro al aire libre, un lugar que desde que lo vi, me encantó. Desde el foro, uno puede ver al fondo o al frente, el museo Lombardo Ríos y eso, da otro matiz del lugar. Las autoridades de Navojoa trabajaron en lo que les correspondía y si debo recalcar la disposición del Regidor de Cultura, Reynaldo Ríos, un hombre que se ha puesto la camiseta de Navojoa y no quiere ir por la vida sin desquitar un cheque del pueblo, en su bolsillo. De los otros no hablaré, aunque debo mencionarlos, vamos, decir sus nombres aunque no debiera cuando tratan de borrar mi trabajo, que nadie puede poner a discusión, ya que mis juanetes, antes juanitos, lo comprueban. Bueno, Manuel Horacio Quiroz le salió debiendo al evento, él es el director de Educación y Cultura en Navojoa. Debo recalcar que, Ciudad Obregón nunca he tenido la audiencia que tuvo Navojoa y eso no se debió a ninguna magia, eso se debió más que nada, a que tuve que ir personalmente a las Preparatorias y Universidades a invitarlos, hice convenios con ellos, -ustedes van y yo me encargo de que poetas y narradores vengan, cuando ustedes necesiten-. Antes, hice un compromiso con Gabriela, ella se fue a Canada y yo le dije: un día de la semana, un día del mes, un día voy a dedicarlo a Navojoa. Entonces, empezó mi terquedad por que el Asedio viniera a este pueblo. Juan Manz me observaba, yo supe que él, no me creía. Y se hizo, más de trescientas personas vinieron. Debo aclarar que Mara Romero ayudó para que este sueño se hiciera. Con mi Performance les quedé debiendo y no fue mi culpa, cambiaron el libreto y así como Luis Martín Sahagún lo notó, sé que el público también lo hizo. Me deprimí, estoy deprimida y esto no pasará, en mis memorias, será un punto oscuro. Algo si quiero decirles, nunca estuve de acuerdo con los cambios, lo hice porque el tiempo estaba sobre nosotros, aunque les dije que yo viajaba a Ciudad Obregón con tal de sacar el evento, sólo me encontré con un muro silencioso. Creo que si un Performance tiene éxito, no veo la necedad de cambiarlo, ¿por qué quitar todo el movimiento entre el pintor y la escritora? Creo que ahí estuvo la fábula y hechizo, como en un texto, una palabra puede destruir un escrito, acá, le quitaron evoluciones y fui una nube, dentro de las tinieblas. Abdul Machi estuvo excelente, él maneja muy bien el escenario con sus cuentos, El día que la muerte murió, estuvo dentro de lo más rescatable del evento. La mesa de escritores también, Mara Romero, reconocida poeta conmovió a los oyentes, Mara Abdala leyó relato, Gerardo del Real y yo, poesía. Como el Performance que esa noche se presentó estuvo basado en mi libro: Sola, sin tu sombra, yo no quise leer mucho, pero si recordar a Sor Juan Inés de la Cruz y a Ricardo Solís, porque él es de esta ciudad y de alguna manera debía estar presente. Luis Martín Sahagún y Rolando Bracamontes llevaron su pintura, ellos capturaron a un público para siempre. Estoy segura que cuando vuelvan a un sitio con su obra, las personas que estuvieron en el Asedio de los Signos irán. Yo, todo lo veía de reojo, de a poquito, detrás del telón están todos los pendientes que uno debe reparar. Eran las tres de la madrugada del mismo doce de noviembre y yo, aún revisaba textos que finalmente terminé de corregir en Ciudad Obregón, sobre la mesa de participación en la Casa de la Cultura, borroneaba mis poemas. En Navojoa, me tocó encargarme de la cena del grupo, hacer bocadillos y pays de queso, a parte de que, como dije anteriormente, invitar personalmente a los Planteles Educativos, y como no me bajo de la zapatilla, uno de los tobillos se me enfermó. ¿Valió la pena? ¡Claro! El pueblo lo vale, no somos una ciudad cervecera aunque tengamos un expendio en cada esquina. Existen personas y maestros que dentro de las aulas hacen una lucha callada, hay otro tipo de gente que anhela estos eventos, que van con devoción a escuchar a un poeta, gente que hasta cree en uno y eso si vale la pena. Navojoa fue nuestra y nosotros nos llevaremos esa noche a un sitio especial de la memoria. Olvidaba decirles que llegaron Daniel Camacho y otro escritor del que se me va el nombre, como todo el tiempo. El Maestro Lombardo Ríos y su grupo hicieron un gran equipo conmigo, mi agradecimiento a él y los suyos, que también son míos. Camacho y su amigo vinieron a leer, ellos hicieron su arribo desde Hermosillo, esa noche supe que, en las letras, también hay hermanos.
En la fotografía está el escritor, bueno, les debo el nombre.

Thursday, November 19, 2009

Abdul Machi: La Rabia



La rabia

Le dije muchas veces a mi María que si había algo que me gustaba era el zumbido del viento entre los árboles altos, ese ruidito que como un canto melancólico trae recuerdos sin memoria, recuerdos de todo y de nada. Además, también le decía que cuando me extrañara saliera al campo, ése que los dos juntos visitábamos tan seguido, y se sentara bajo un árbol. Allí escucharía, tal vez, una paloma zurear esa cantilena tan triste como el arrullo de la muerte, amarga como la muerte del presente para que viva el futuro que es eterno.

Pensaba, pues, que moriría primero yo; eso era lo justo. Yo debí haber muerto primero. Ella, qué decir, de vida sana. Yo, si bien no era un vicioso, en toda la extensión de la palabra, era al menos un hombre que no se negaba un gusto. La vida es corta y por el gusto vale la pena acortarla un tanto más, me decía a mí y a todo cuanto cuestionaba mi forma de vivir. Un buen trago no se le niega al cuerpo, ése era mi dicho preferido.

María en cambio me cuidaba y se cuidaba a sí misma para estar juntos más tiempo, eso decía. Pero la ironía de la vida no podía faltar; ella murió primero. Murió de una enfermedad de animales, hecha para animales y asesina de animales; y la mató a ella. No somos más que animales al fin de cuentas. Ella de cuerpo tan bello y rostro angelical; pensaría uno: ésta no se puede morir, no puede podrirse como se pudre un perro tirado en algún llano, en un monte. ¡No, ésta no se muere! Uno, hombre, tosco, nada delicado, a veces como un animal de carga, sí espera apestar a rata muerta; pero ella, mujer, bella, radiante, delicada, un ángel; ¡cómo pudiera ser alimento de gusano! Pero sí, murió irremediablemente. Y yo no quise que la enterraran rápido, pasaron tres días antes del sepelio. Y sí, hedía igual al animal tirado al lado del camino. ¡Sí, era humana; no era un ángel, no era más que un animal que piensa! Y me di cuenta que estaba enamorado, no de aquel podrido pedazo de carne y hueso, estaba enamorado de su pensar; de la forma en que su pensar movía su cuerpo, su boca, sus ojos, su cintura, todo de ella. Pero eso ya no estaba, y por eso después del tercer día supe que a la que amé se había ido ya, y que sólo ahora vivía en mi memoria. Ese pedazo de carne hediendo ya no era mi María, aunque mi corazón se empeñaba en pensar que sí era ella; y por eso el tercer día la llevé a enterrar.

Cuando le cubría la tierra en aquella oscura fosa escuché el viento zumbar, y alguna paloma cantaba su tristeza, o su alegría que tal vez a mí me parecía tristeza. Ahí pensé: María, soy yo el que te recuerda con el ruidito del viento chocando contra los árboles, soy yo el que iré al campo y me sentaré bajo un árbol a escuchar la paloma cantar mi pena. Soy yo, quizá, el que debiera estar en ese oscuro agujero; pero no, era ella. Entonces recordé que la vida es juguetona y se burla un poco de nosotros, quien busca no encuentra; ella buscaba con ansias la vida, y ésa que nos espera a todos, la muerte, se puso de acuerdo con la vida y le pararon el corazón; yo tal vez fui el medio, pero nada más. A mí, ni la una ni la otra, ni la muerte ni la vida, me llaman demasiado. Que me deje la una cuando quiera, la vida; y que me acoja la otra cuando le plazca, la muerte.

Yo seguí mi vida. Se había muerto mi María, pero mi corazón aún latía y mi garganta todavía sentía sed. ¡Ah qué parrandas aquéllas después de enterrarla! Días y noches metido en la cantina emponzoñando mi cerebro, mi estómago y mi corazón con cualquier trago que mareara, que me hiciera dormir en aquellas noches sin ella, esas noches en que la cama se sentía enorme y aún tenía su olor. Había quedado un olorcito a podrido por los tres días que tuve su cuerpo sin vida en el cuarto; pero aun ese hedorcito me era grato de alguna forma, era algo suyo, lo último que me dejó.

Allá por los quince días de su entierro dejé de ir a las cantinas por un tiempo. Tenía que seguir trabajando para comer, aunque por momentos pensaba que hubiera sido mejor no comer para dejar de extrañarla, pero siendo sincero me dio miedo morir de hambre, fui a trabajar para comprar comida, y descansé un poco de las cantinas, las botellas de vino y cerveza, y de la tristeza. Aunque todo eso volvía de vez en cuando, pero ya no tan seguido.



Me di cuenta que su ausencia ya no me dolía tanto una tarde que fui al monte y escuché el silbido del viento que golpeaba de lleno en los árboles altos. Tampoco me parecieron tristes los arrullos de las palomas. Ahora ese canto me parecía más bien un murmullo nostálgico, pero no un arrullo de la muerte. Me convencí aun más de que la tristeza ya me estaba dejando descansar cuando miré aquellas muchachas en la plaza. No me estaría mal una mujercita de ésas, pensé. Además comencé de nuevo a ir a las cantinas, pero ya no sollozaba sobre la mesa como cuando recién murió mi María, más bien ahora berreaba cuanta canción tocaban los músicos o la sinfonola, y me alegraba sentir dolor por el cual compadecerme a mí mismo y de tener un buen pretexto para tomarme unos tragos; así ya no era tomar por tomar.

Cuando le dio la rabia a mi María no era la misma de siempre. Ésa es una enfermedad de animales. Bien me habían dicho que esos murcielaguitos que se arrastraban por el suelo sin poder volar, tropezándose como locos, eran bien contagiosos. Ella nomás baboseaba esa saliva blanquecina como burbuja de jabón y se revolcaba la pobre como endemoniada. Le hubiera querido evitar esa pena; tan bonita que era. Pero en el suelo revolcándose ya no era la misma, la María de cuando nos conocimos; la de los últimos años tal vez sí; en los últimos años siempre anduvo bien rabiosa y sin mordida de murciélago ni nada, sólo andaba con el ceño fruncido todo el día, y cuando llegaba yo con algunos traguitos, unos nomás, en la panza, se ponía peor que el día que sí le dio la rabia. Cinco días arrastrándose por todas partes, ¡pobre de mi María!

Sí, me cuidaba; me quería tal vez a su manera pero me quería, eso que ni qué; por eso a veces pienso que yo debí haberme tragado la saliva del murciélago. Pero cuando me meto a la cantina ya no siento aquello que me tortura. La extraño, a veces tomo pensando en ella, en el viento que choca con los árboles. Pienso también en las palomas y de vez en cuando en el murciélago que me encontré arrastrándose por allá en el monte.

Esos murciélagos que se arrastran por el suelo –dijo mi compadre Orlando en la cantina–, están rabiosos o se dieron un trancazo, o las dos cosas; les da por volar como locos con la rabia y se estrellan. Y bien que tenía razón el compadre, bien rabioso que estaba el animal al que le saqué la saliva para emponzoñar a mi mujer. Todos contaron que un animalito de esos la mordió, con todo y que nunca le vieron la mordida, ¡pues qué mordida, si la rabia estaba untada en la manzana que le llevé! Yo me encerré tres días con mi mujer ya muerta. Pensé que estaba dormida.

Me entró una locura de ésas que les entra a los que les duele mucho algo, pero después recordé que la María a la que realmente había amado, no murió algunos días atrás, sino mucho antes. Por eso la llevé a enterrar. Nadie la revisó si tenía mordida; ya olía mal y a nadie le gustó eso, pensaron que mi pena me había enloquecido y que por eso la guardé en la casa ya muerta tres días. Y sí, enloquecí un tiempo. Pero luego me acordé de la cantina y de las muchachas que todos los días se juntan en la plaza y me volvió lo sano. Ahora sí que necesito una de ésas, pensé.

Ahora pues, en un mes me caso con una de las muchachas de la plaza. Las mujeres se compadecen mucho de los enlutados; ya le dije a mi Lupita que me recordara con el silbido del viento soplando contra los árboles altos, con el canto triste o alegre, según el que lo escucha, de las palomas. Espero que no le entre la rabia a ésta, mi Lupita, por mi costumbre de ir a las cantinas, como le entró a mi María; otra muertita de rabia, no me lo creerían dos veces. Y además esos murcielaguitos con todo y su saliva andan escasos por aquí, dizque se andan extinguiendo.