Translate

Sunday, March 29, 2009

Presenta Elia Casillas "Sola sin tu sombra" en UNISON Sur



Noticias28 de Marzo de 2009

Presenta Elia Casillas "Sola sin tu sombra" en UNISON Sur

En un performance con mezcla de poesía, música, lectura coral y el análisis literario de Emérita Díaz Sarabia, se presentó el libro "Sola, sin tu sombra" de Elia Casillas en el auditorio de la Universidad de Sonora (Unison) Unidad regional Sur.En el evento organizado por el Colegio de Bachilleres de Sonora (Cobach), plantel Navojoa en Coordinación con la Unison sur a través del programa de acreditaciones Culturest, participaron los estudiantes Faustino Hernández, Pablo Francisco Mendívil, Luisa Liliana Hull, Francisco Javier Castaños, Diana Gabriela Borbón Morales, Claudia Lucero Molina e Itzel Rojas Bórquez, quienes leyeron algunos poemas de la escritora e interpretaron temas musicales con guitarra y violín.El programa inició con la participación de Díaz Sarabia, egresada del departamento de Letras y Lingüística de la Unison quien actualmente se desempeña como académica del Cobach Navojoa y posteriormente la autora con la lectura del poema "Frida".

Elia Casillas es egresada de la Escuela de Escritores del Sur de Sonora, escribe poesía y cuento.

Alumnos del COBACH, la Maestra Emérita y Elia Casillas


Monday, March 23, 2009

Perla Ortíz Murray



Claude Monet

HOY…

Perla Julieta Ortiz Murray


Hoy

escribo

mi amor

al viento...

a la luna...

y al barquito

de papel

montado

en el excelso mar

de la noche obscura

agazapada

en lo profundo

de tus ojos.

Juego

entonces a ser niña

y volver

asombrada

al eterno peregrinaje

de la vida.

Momentos….
Miro
al cielo:

su voz
habla
por mí…

Soy
su producto.

Voy,
vengo,
subo,
bajo
y ahí sigues…

Tiendes
tu mano,
luego,
no
estoy
sola.

La vida
en este
instante
es toda
mía.

Inconclusa…

24/Dic./08.


Soy… el absurdo
en incoherencias reposo
y no de elegidas rosas
el elixir bebo.

Del dolor los ofensivos lazos
sombras burlonas
pintan en mis mañanas

Simiente etérea
es en mí depositada
y al claroscuro de la nostalgia
tu cuerpo
preña el alba.

En porfiado viaje
surco mis mares…
moldeo vientos….
reparo velamen…


Enhiesta, descubro ante ti
la marca de mi herida
mientras veo la sal de mi lloro
curvarse en surcos…
marchar en cristales .

02 de febrero de 2009.


ENCUENTROS

...y después de todo, entre tus ojos y los míos

¿qué es el juego erótico

sino un encuentro

de caricias deshojadas?


TUS MANOS

Tus manos: recipiente de caricias dormidas entre sábanas de dedos.



Ciudad Obregón, Sonora; 27 de enero de 2009.

Presentación de la segunda edición del libro “LOS SECRETOS DEL ENEBRO” de María Elena Solórzano,

EL CAFÉ DE ARTE Y MÚSICA “ALAMEDA”, Jardín Hidalgo No. 17, en el centro de Azcapotzalco, invita a la presentación de la segunda edición del libro “LOS SECRETOS DEL ENEBRO” de María Elena Solórzano, editorial argentina DOS SOLES.
Lo esperamos a las 18:30 del día miércoles 25 de marzo de 2009.

Monday, March 16, 2009

Elia Casillas


Jorge Sarot
Del Viso

Elia Casillas



Y mi vida ...... ya no es mía ........ la come un gato ........ mientras sueña que merienda .......... queso .............. y la piel es gris .........y peluda.......... no puedo desaparecer ..........dilemas del tablero .......... olvidar en otro sitio los pies que me trajeron .......... los ojos caídos.......... las manos ..........despiertas............ ayer ........... apenas caminaba con la luna .......... iba en sus cuartos metálicos ........... con bestias ............ cantando en otro cuerpo .......... desde el bosque que arrastra mi punto negro ............ donde embrujos seducen hembras........... y........... en qué apuesta nos perdemos.......... qué desgracia lleva .....................nuestro tren que nadie frena........... .......... quién es víctima ....................... o cruz ..................... quién pone el último clavo en la sentencia .......... finalizo arrepentimiento que rasgó rodillas........... cuando no hubo rezo que te guiara .......... no hay féretro para un corazón de media vuelta ........... un corazón que abre puerto .......... en faros donde la tormenta abandona........... su molino destrozado.......... te atreves a preguntar de mi vida .......... si el reloj cambió el rumbo. del sol .......... y en diván de alicaídos ........... eternizo una lágrima.......... no hay piel consolándome la espalda .......... el firmamento cierra.......... y.......... ya no eres mi extremo más cercano ............................ y tal vez la cabeza .......... quizá el surco.......... acaso una avenida .......... el tiempo escribe con mano imparcial su nota helada.......... la lluvia desde cualquier sitio........... cela ríos.......... pero en mí.......... en mí .......... el alma se vacía .......... hoy .......... otra catástrofe aparece debajo del brazo.......... no hay salmo en medio de la sala.......... no existe boya para mi ahogado .......... porque jugabas a querer.......... y yo a dejarme.......... y en los muslos entendí la muerte .......... esa que llega apretando un costado .......... sin que el pecho reclame ausencias .......... entre paso .......... y paso .......... no hubo manera de entrar.......... puse un muro cruel .......... entre tu rostro ......... y mi lado.......... aún queda tu respiración en las sábanas .......... donde escribo con tinta rancia........... en lienzo que predijo apegos .......... cuando todo era risa .......... y podía tocar una nube con sólo verla .......... porque estaba contigo........... y el amor nos hacía cosquillas ............ y sigo en esta sed de irme en cada árbol............ y en cada manzana ........... sin revisar zapatos ............ atravieso arenas de un mar que no llega ............ a inquietarme el cabello........... y mi vida ........... queso.......... piel triste .......... y pelos .......... meriendo gatos








Navojoa Sonora, septiembre 6 del 2006

Friday, March 13, 2009

Máximo Ballester




Escribir un poema

que logre retirar las tropas

estadounidenses de Irak.

Y escribir otro –agrega mi esposa-

que haga las tareas de la casa

mientras vos estás escribiendo.





A la Sombra

Usted se acerca

a la jaula del canario

y le pregunta al condenado

cuántos años le dieron.



Esta es la actitud del poeta

que a algunas personas

les resulta reprobable. 

Todo el mundo sabe

que al canario

le han dado cadena perpetua.


Llamada

Desenchufo el teléfono.
Marco un número al azar
y hablo durante largos minutos
con mi padre.

Mi padre, 
que murió en 1995
en una camilla de la que yo le prometí
que saldría con vida.


Voluntad

Hay una voluntad
del poema
de no ser escrito.

Al escribirlo corro un velo.
Lo profano.



El día que me quieras

“Ojalá Dios me dé la suficiente humildad para reconocer que

soy lo único importante en tu vida”.

M.B.


El día que me quieras
iré a verte con Gardel y Le Pera
y te cantaremos a capella
la Marcha de San Lorenzo.


El día que me quieras
será jueves,
lloverá en París
y César Vallejo se nos morirá de nuevo.

El día que me quieras
las chicas de Fashion TV vestirán Hare Krishna
y mirarán las cámaras con el candor
de una muchacha cama adentro.


El día que me quieras
el ministro de economía leerá en público
un poema de seis dígitos que irrumpirá
como un virus informático en el cerebro
de los gerentes de las compañías multinacionales.


El día que me quieras
la rosa que engalana se pondrá
sus mejores espinas y la luciérnaga curiosa
sufrirá un apagón sin aviso.

El día que me quieras

Dios estará distraído mirando a cuánto cotiza
el alma del Che Guevara en las pizarras de Wall Street.


El día que me quieras
un astronauta que soñaba caminar la luna
pisará mierda en una calle de Brooklyn
 y puteará mirando al cielo.


El día que me quieras
los cementerios cerrarán por duelo
y las flores no crecerán para la muerte de nadie.

El día que me quieras
el presidente de EE. UU. será nombrado
premio Nobel de la Paz y todas las naciones
del mundo se levantarán en armas contra él.


El día que me quieras
un obrero leerá a Strindberg en un andamio
mientras otro le robará su almuerzo.

El día que me quieras
los bares, los puentes, las plazas, los muelles,
las estaciones de trenes donde te he nombrado
se enojarán conmigo para siempre.


El día que me quieras
yo estaré escribiendo epitafios. Para entonces quizá
ya no te quiera y prefiera quedarme con tu imagen
de cuando no me querías. Así que, por favor,
mejor no me quieras.



Azul metafísico

Ausente entre las cosas
demás entre los seres
abstraído en umbrales de la nada,
enciendo un cigarrillo
que fuma una boca en otro
lado



Argumento para una jubilación

Un poeta menor, llegado a mayor,
cuelga las lapiceras, archiva los papelitos
amarillos y se dedica únicamente
a dar de comer pedacitos de musas
a las metáforas que revolotean en la plaza.



Estrella

La noche se abre paso
entre las últimas nubes.

La lluvia dejó un charco oval
en la vereda. En él se ve
una estrella. Perfecta.

El poeta la recoge
y se la cuelga de la solapa.
El sheriff.



Baile

Dispongo la luz de una lámpara
directa a la mesa.
En el centro del círculo
clavo un compás con las piernas
abiertas.


Invierno porteño, de Piazzolla.

Giro la lámpara
y la sombra del compás muda de lugar.

Músicos

Bach me atraviesa el alma
con una bella espada.
Tchaikovsky me deposita
en un barranco. Con Miles Davis
nos sentamos en los tejados.






La eterna

La mala poesía
la buena la excelsa
es algo que no puedo
distinguir ahora que estoy
ebrio recitando lugares
para no nombrarte vos que estás
escrita en el aire a fuego indeleble
y ojalá el viento te borre
se ponga las ropas del olvido




Poemas de Disfraz al agua, segunda entrega


ARTE POETICA

resistir

PAISAJE 2

las hojas que soportan
las ramas de los
plátanos pudieron ser
manos pero eligieron
elevarse livianasmaleables ajenas


PAISAJE 3

el mar recostado
mira a un hombre
sentado que la luna
mira de pie la luna
recostada en el mar
que el hombre mira


PAISAJE 4

lluvia por terraplén
furia a baldes los cordones
viajan estáticos desde la
última vereda abordo un
barco de –te aviso- papel
de tu cuaderno



ACUERDO

existe un acuerdo tácito entre mi
hija y yo
no decir la palabra
plastilina
ni tan siquiera aludirla
mientras moldeamos la colorida masa
de otro modo resultaría sencillo
explicar cómo dos elefantes ingresan
en un horno de plástico para la cena



Disfraz al agua,

1998.







Thursday, March 12, 2009

EN EL ALIENTO DEL AIRE DE ALICIA ACOSTA


Jimena Marín de Díaz

PEREGRINACIÓN DE ELEMENTOS POÉTICOS
MÁS ALLÁ DEL PUNTO FINAL EN LA OBRA
EN EL ALIENTO DEL AIRE DE ALICIA ACOSTA
EN SU 80 ANIVERSARIO

En alguna ocasión escribí o dije, –no recuerdo a ciencia cierta–, que no hay poeta que no desarrolle el tema de la poesía; en algún momento de su vida, pues la temática se desgrana en el pensamiento del creador. Es entonces, que el artista, según el género literario que se le presente inicia su creación, ya sea por medio del verso en una arte poética o en una prosa poética como es el caso. Así el poeta parte de la creación y delimitando sus emociones, desborda sus sentimientos del cráter de su memoria, para darse por completo a las posibles aproximaciones que definen su perspectiva de acuerdo con su percepción no sólo del arte poética, sino del arte en general. Alicia Acosta, de manera clara y consisa, hace que la musa emerga del subconsciente; desenvaina su pluma y empieza la batalla, de la cual, una vez más sale triunfante, pues

“En el aliento del aire
el aroma de la noche”

es el escenario perfecto para que la poeta se eleve y, posteriormente nos consquiste con su magistral manejo de la palabra escrita. Pues coraza adentro se dan cita las imagénes, las metáforas, las palabras, la hoja en blanco, el verso, la prosa, el punto fina, el poeta y el poema, entre otros vocablos relativos al arte poético, ante tal enumeracion de elementos literarios, cabe evocar a Robert Duncan, para quien: “Poeta y poema son parte de un orden cósmico incesante...” y en este contexto se instala esta nueva obra de la maestra Alicia Acosta, veamos:

“…tomaré de la mano al alfabeto
para recorrer veredas mágicas
de poesía.”

Como se podrá apreciar versos más, versos menos, la creación literaria es tan íntima y personal en los espíritus escribanos, que ilumina a cada cerebro de una manera particular; por medio del signo y del sonido empieza su naufragio en el mar de los vocablos. Cada corazón de poeta saca del alma sus ideales y sentimientos, según el ritmo del tic-tac de sus venas. Ezra Pound decía que cuando se despierta el instinto y la entraña de poeta empieza a escribir, no hay quien le diga: “¡Escribe exactamente aquello que sientes y quieres decir! Dilo con la mayor concisión y evita toda trampa ornamental.” Acosta se ciñe al penamiento Pouniano y se confeciona un “Traje de letras” además de una “Resonancia”:

“En confines
de la poesía,
se mezcla
la resonancia
del verbo,
con la fuerza
de un acento.”

Cada vez que se crea un verso, una estrofa, un poema o un libro, (aunque parezca increíble o inverosímil). El poeta se enfrenta a la poesía con el temor de quien se enfrenta a lo desconocido, pues el encuentro con la escritura es tan misterioso como indescifrable, razón por la cual el instinto poético se desarrolla de una manera íntima y sorpresiva en cada ser. Quien escribe lo que siente se desnuda en cuerpo y alma ante sus posibles lectores. No existe mejor poética que la vivencial, aquella que se palpa en la sangre viva de cada letra que el artista plasma en el vientre virgen de la página en blanco, donde el descubrir poético nos permite el estremecimiento y el deleite de la lectura:

“Descubrir
el amor,
es tocar
con la mano
el corazón
del tiempo
y… bebernos
el aliento de la vida.”

Cada ocasión en que el poeta escribe, entreabre las puertas de la poesía y modifica de acuerdo con su evolución vital sus sentimientos, los cuales del mismo modo sufren una metamorfosis, transformándose en textos literarios y cuando un poema es claro, lúcido y conciso, el poeta logra mayor contacto con el lector. Este es el principio del camino para que la poesía traspase metáforas donde la vivencia es llave que abre puertas y penetra en templos de carne y hueso, de sangre y memoria, pues un poema es una experiencia única e individual, donde la materia prima es el sentimiento, de ahí la comparación que el acto de crear un poema sea similar al parto. Parafraseando a Alicia:

“Para el poeta, la poesía lo es todo: su amiga, su amante, su patria, ¡su Universo! Es un punto donde el pensamiento tiende la mano a ese cruce de ideas que la pluma busca para llenar la hoja en blanco, y plasmar en ella su visión de la vida; no como algo dado esperando respuesta, porque su ser se entrevera íntimamente en el poema, alejado del dar por recibir. El oficio del poeta es llevarnos a fronteras donde la poesía deja su huella entre la carne y el alma. Se repliega a su aliento, se cobija en la vibración de su voz y en la orilla de ese minuto, pacta con el ayer, el hoy y hasta el futuro. Recorre caminos de niebla o de sol y roba un puñado de estrellas a la noche, que guarda, como todo poeta, en su manantial de vocablos. Sus tonos presagian huellas dentro de sus poemas en los pliegues del alma. Sus palabra desprendidas, del aliento de la luna, llegan al interior de ser –a veces dolorosamente, cuando escribe–. Así el poeta emprende su larga travesía, en busca del límite del tiempo; así va por el agreste camino de la soledad, su inseparable compañera… cuando la Musa lo seduce.”

Cuando el poeta inicia su creación a partir de una experiencia propia, seguramente la formulación estética del mismo traerá consigo una carga emotiva que va más allá de una tradición lírica. Es metafóricamente como si los textos literarios hablaran por sí mismos sin necesidad de epígrafes o proemios. Se trata tan sólo del “Alumbramiento del poema”

“Derrama su esencia el alfabeto
y engendra la palabra.

Embarazo que nutre
con lunas
y rocío del alba,
la vida onírica del poema.

Dolor que alumbra sonidos
en el tálamo del pensamiento
y… culmina
en parto prodigioso.”

Por muy trillado que suene: Escribir en sí, es un darse a los demás por medio de la palabra, la cual a su vez se viste de poema, ventana por donde el poeta entra en simbiosis con la poesía, sin necesidad de crear lazos, a veces absurdos como manifiestos, estéticas, retóricas, corrientes o vanguardias. Si bien la enumeración de los elementos antes mencionados son en un momento dado innecesarios en la manifestación del arte por el arte mismo, debemos admitir que, conforme el poeta avanza en su formación (y valga la redundancia), estos apoyos toman importancia en cuanto a técnicas y licencias poéticas se refiere; pero tengamos presente que un buen desarrollo en cuestión de técnica, no es indicativo de una alta cultura; pues por un lado, hay quienes construyen y miden versos y esto no es precisamente crear poesía, o por el otro, según Lezazma Lima: “Después que la poesía y el poema han formado un cuerpo y un ente, y armado de la metáfora y la imagen, y formado la imagen, el símbolo y el mito –la metáfora que puede reproducir en figura sus fragmentos o metamorfosis–, nos damos cuenta que se ha integrado una de las más poderosas redes que el hombre posee para atrapar lo fugaz y para el animismo de lo inerte...” a lo cual parece ceñirse Alicia en su Poética:

“Arquitectura verbal
donde se impone el poema
o cae al vacío
su estructura poética,
al deshilvanar el lenguaje,
para impedir el milagro
del poema.”

Finalmente, “En el aliento del aire”, es una muestra de que la creación de la poesía llega cuando el poeta posee el genio como elemento toral, también conocido como el don o el talento. El instante creativo es posible cuando el poeta entra en contacto directo con su chispa motivadora, la cual conecta a su fibra sensible para dar paso al desarrollo creativo en torno al motor de su numen, musa o inspiración; no importa que algún poema quede a la deriva, en litoral de palabras, o suspendido en la víspera de un viaje como despedida:

“Para marcharme, deseo empacar palabras que no me suenen huecas; las silenciosas no me gustan, no se han dado cuenta que el paso del tiempo va dejando sordera; prefiero las mudas para interpretarlas a conveniencia. Llevaré los sueños envueltos en encaje de humo; ilusiones húmedas del rocío del alba. El llanto silencioso cultiva sombras, por ello no lo llevo. No dejo el libro que contiene la obra del escenario del tiempo, es mi disciplina donde se mueven hilos de instantes estremecedores del lenguaje poético. No puedo llevarme la Luna pero sí, su luz plateada para no irme en tinieblas.

Que más puede anotar el poeta después de una magistral metáfora que va más allá de un racimo de palabras con luces de relámpago o de sombras maquilladas; de un tiempo roto o una rendición de cuentas; de la invención de un poema o de la hoja en blanco; incluso, cuando se ha llegado, más allá del punto final.


Federico Corral Vallejo
19 de noviembre 2008
11:55 AM, México, D. F.

Tuesday, March 10, 2009

Máximo Ballester: Notas para un poema XXIV


 

Notas para un poema XXIV



Ahí vienen las excusas. Me invaden, me cercan. Me conminan a que las exhiba con la fuerza de un estandarte y no son más que un flácido sable amarillento. Ah, quién coserá mi boca en esta noche de renuncias. Crepúsculo. El mar de la tarde como mirado rojamente por la boca mal pintada de una prostituta. La bicicleta con alas de José Pedroni un día va a volar. Y empezarán a volar todas las bicicletas del mundo. El mundo, que según José, es una bicicleta también. El cielo será un velódromo -como quería José que todos los pueblos tuvieran-, y las bicicletas volarán acá y allá y más allá. Nada las podrá detener. Ni la guerra. Tampoco los negocios de los hombres por la paz podrán alcanzarlas.


Moby Dick mira el cielo de la tarde y el sol es un inmenso goterón que llora al mundo. Un ojo de ballena que se apaga en el mar del cielo de la tarde.


Las cartas que esperamos se encuentran en algún lugar. Han dejado de volar y habitan un buzón en el tiempo. El buzón es su nido.


Nunca comí naranjas más sabrosas como aquellas que olía cuando mi padre las pelaba después de la siesta. Tomaba su mate cocido en un jarro de aluminio con el escudo de la Marina. Hundía sus dientes en los gajos y todo el aire se perfumaba de naranjas. Caían gotitas en la mesa como si la mesa fuera tierra fértil y nos fuera a dar después un árbol de naranjas. Antes de volver a su trabajo, mi padre se calzaba el llavero en el cinturón y encendía medio cigarro. Las llaves tintineaban cuando él se iba y una voluta de humo se alargaba y se escapaba por la puerta. Las naranjas quedaban solas, colgadas bajo el techo de la casa. Se abrían paso entre el brillo de las llaves y el humo del cigarro. Como naranjas encendidas, andan por toda la casa las manos de mi padre.

Abro El cubilete de dados, de Max Jacob, en la página 146 y veo
el mosquito aplastado. Alas hacia arriba, patas hacia abajo, parece
estar volando. También parece un dibujo perfecto en el margen
izquierdo a mitad de página. Su aguijón señala la palabra Hablado.
El texto es En la cita de los conductores. Un pasaje:
“Reconocí mi sitio de los libros y papeles”.
El primer muerto que vi fue un ahogado que trasladaba una lancha
de prefectura por el río Lujan, en Tigre. Estaba hinchado y su piel
se había vuelto amarilla. Parecía una pequeña ballena blanca.
Una Moby Dick sin arpones clavados, sin sogas en el lomo. Su ojo
derecho pasaba mirando el último sol, la última tarde.
Cuando se nos cae la voz como en un estanque podrido.
Los cerdos colgados sobre el mostrador de la carnicería.
Cabezas hacia abajo, ya han goteado la última sangre.
Con su muerte pública cuelgan en su cadalso. Esperan su segunda
muerte: la de los dientes, la que imparte el hambre y el mercado.
Ser un álbum lleno de rostros. Doy pasos de página. Contesto en
silencio a voces que me circundan. Antes de acostarme, apago las
ropas, me quito los rostros, ahogo con mi nuca final las voces que
se desperezan en mi almohada.Todavía gira la paloma de Picasso por el mundo.
Lo dijo Rafael Alberti.
Todavía gira la voz de Rafael Alberti por el mundo. Es como si la
hubiera pintado Picasso.
En París con aguacero te veré vestida de papel de caramelo caerán
serpentinas de carnaval con olor a adoquines de Buenos Aires un marinero con sueño y codos viejos te prestará su gorra llena de
humo tendrás globos rojos por encima de las alas de los hombros
tendrás tejados muy serios en el vuelo de la falda una peluca
amarilla llorándote en los pechos una chimenea de chocolate en la
boca dos mejillas de manteca con besos de otra fiesta estarás
desnuda como un delfín recién nacido me dirás miau me dirás
cómo cambian las cosas los años y al ponerte las medias en un
taburete de piano se te volará una mariposa celeste de la vagina.

Sunday, March 08, 2009


Arena de Chihuahua… Ana

Elia Casillas





Ana descarga penas en la fabrica, lejos de la choza que sostiene su alma. No es de noche, tampoco es de día, algún regocijo en Ana se levanta. La tela sin vida espera sus manos, ella, esquina puntual, no sabe si en el camino, se atravesará una bala o la cresta del cuchillo que acecha vientres, de Sirenas guardadas. Ana, dice una cruz, una cruz grita ¡Ana! ¡Ana! ¡Ana! Ana; no sabe que ya es un grano, arena fría del interminable llano. Ana, niña del asfalto, desde los cuatro costados, las muertas de Ciudad Juárez abandonan sus huesos, ante la mirada implacable de un cerebro sin gobierno. Ana, cuéntanos… ¿De qué color es el cielo, del Cristo Negro?





Navojoa Sonora Marzo 8 de 2004
Cómo celebrar el día internacional de la mujer si en todo el mundo siguen apareciendo mujeres maltratadas, mujeres debajo de la tierra que ya pagan su cuota "sexo débil". ¿Quién regresará las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez? ¿Quién nos regresa a Silvia Vargas Escalera? ¿Quién tiene un bálsamo para las familias mutiladas? ¿Cuántas mujeres han muerto en una guerra absurda de hombres, cuántas y cuántas mujeres mueren actualmente por ir contra de sus creencias? Lo siento, no puedo recibir felicitaciones, no puedo festejar este día, no me nace, no me siento con ánimos, no quiero seguirle el tren a un político barato, ni a un grupo mínimo de mujeres que van a florearse, mientras ven como su madre, su hermana, sus hijas, sus nueras, sus amigas, sus vecinas, siguen siendo víctimas de algún abuso masculino. Lo siento mucho, no quiero, ni voy a agasajarme en un día, que no me pertenece.

Elia Casillas



ESTOY… Estoy…?


Elia Casillas



En el instante no voy por latidos, es otra fuerza jala vientre, caderas, risa de piernas, luna sinvergüenza. Tomarnos en el segundo donde un pájaro olvidó el sueño y las miradas no vienen de los ojos, manos desesperan un cuerpo relámpago, dedos hundidos sin el mar de las astucias, sin llegar, sin ir, sin cansancio. Sólo la negrura con su cocodrilo destruye lo que escribo. Nada sin tus vaivenes, la piel reclama donde dejamos la soledad con ojos de pantera, cuidando de nosotros, del resto y desgracias, de la música de muertos, noviembre colorido, del cempasúchil engreído con la Parca. La calavera alegra dulces, cuida el altar donde dejamos las piernas y las ganas y me descubro en tu carne libre de causas, perdida en disyuntivas, bailando en el zapato del fantasma. Vivo entre los vivos, haciéndose el muerto. Y soy mano de miedos, de perderte en la cita que baila en segundos. No falta nada en este absurdo, nuestros pechos sudan lo vivido, las sábanas nos saben y un ratito no entiende sentimientos de alcoba sin compromiso, pretexto de hormonas desnudas, que dejan la costumbre en otros brazos.









Navojoa Sonora Febrero 22 del 2002

Tuesday, March 03, 2009




AZUL

Elia Casillas





-Alguna noche has despertado y de pronto los dedos están en cualquier sitio y no puedes recogerlos para que descansen. Y ahí van tus palmas, solas, y no sabes a donde han partido-. Dijo. No atiné a contestar, sólo reparé en sus carnes. No eran las mismas de la ultima vez, los ojos rebotaban en cada detalle de la sala, sin saber a donde ir. Entonces; juntó las manos y apretándolas, desenterró sangre del dorso con las uñas. Quise evitarlo, pero el golpe en el rostro me tiró a medio metro, casi vencida voltee y vi la blusa clara con una mancha roja, supe que lesionó mi boca, o quizá fue la nariz, pero no sentía dolor. De algún sitio desconocido robó el grito, porque no era de este lado. Dejaba el llanto tajantemente después de cada alarido, y sus lágrimas estallaron en las manos alteradas. La piel rosa, hoy en tintes grises y amarillos , el cabello donde no tenía acomodo, se untaba en parte del rostro, los pies salpicados de miseria, eran un sólo un lamento. Elia; ya no era Elia, y lo ignoraba. A veces la vida suelta el trapo, y otras... Vomita demonios en la alma.







Navojoa Sonora 28 de Septiembre del 2003