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Wednesday, March 31, 2010

Concurso del Libro Sonorense 2010

Convocatorias Literarias 2010 / Cuento y Poesía











Convocatorias Lierarias 2010










El Gobierno del Estado de Sonora, a través del Instituto Sonorense de Cultura, con el objetivo de incrementar el desarrollo de la actividad literaria que se realiza en el estado, mediante el estímulo a los escritores y la difusión de sus obras, invita a participar en el














Concurso del Libro Sonorense 2010










Con un monto de premios en efectivo por $190,000.00, para los géneros de














Cuento, Poesía, Cuento para niños, Crónica, Dramaturgia y Novela






de acuerdo a las siguientes bases










Bases generales:






Primera.- Podrán participar los escritores sonorenses, cualquiera que sea su lugar de residencia, así como los escritores no sonorenses con residencia en el estado, no menor de un año.






Segunda.- Los textos deberán enviarse impresos en hoja tamaño carta enumerada, por cuadruplicado, engargolados, escritos en español, a doble espacio y por una sola cara, en formato Word, fuente Arial 12. En la primera página del trabajo impreso se anotará el título de la obra, el seudónimo del autor y, en la parte inferior, la leyenda “Concurso del Libro Sonorense 2010” y el género en que participa. Se incluirá un disco compacto con el archivo del texto.






Tercera.- Los trabajos podrán ser entregados personalmente o enviados por correo o paquetería a: Coordinación de Literatura del Instituto Sonorense de Cultura, Casa de la Cultura de Sonora (Biblioteca Bartolomé Delgado de León), bulevar Vildósola y avenida De la Cultura, colonia Villa de Seris, Hermosillo, Sonora, México, C. P. 83000, teléfono (662) 254 44 46, correo electrónico literatura@isc.gob.mx.






En el paquete se anotará marginalmente la leyenda “Concurso del Libro Sonorense 2010” y el género en que se inscribe. La fecha de envío del matasellos no deberá exceder el plazo de cierre establecido en las bases específicas.






Cuarta.- Los escritores deberán participar con seudónimo. Adjunto a los trabajos, en un sobre cerrado constarán el seudónimo y el título de la obra. En el interior del sobre se incluirá la plica de identificación con los siguientes datos: nombre del autor, domicilio, número telefónico, correo electrónico, título de la obra, breve currículum y copia de algún documento legal que compruebe su nacimiento o residencia en el estado.






Quinta.- Se admitirá una sola obra por autor en cada género.






Sexta.- Los trabajos deberán ser inéditos.






Séptima.- No podrán participar en el mismo género los ganadores de la edición anterior. No podrán participar quienes laboren en el Instituto Sonorense de Cultura.






Octava.- No podrán participar trabajos que hayan sido premiados, se encuentren participando en otros concursos o hayan sido publicados total o parcialmente en forma de libro.






Novena.- Los jurados estarán integrados por literatos y especialistas de reconocida trayectoria cuyos nombres se darán a conocer durante la apertura de plicas; su juicio, en todos los casos, será inapelable.






Décima.- No se devolverán los trabajos no premiados.






Décima primera.- El concurso podrá declararse desierto si los jurados deciden que ninguno de los trabajos reúne la calidad literaria pertinente, o si a juicio del comité organizador no participa el suficiente número de ellos.






Décima segunda.- Los derechos de la primera edición de los trabajos premiados serán propiedad exclusiva del Instituto Sonorense de Cultura. El autor hará cesión de estos derechos al Instituto por un plazo de un año a partir de la publicación del libro, mediante la firma de un convenio previo a la entrega del premio respectivo.






Décima tercera.- El Instituto Sonorense de Cultura editará y publicará al menos 1000 ejemplares de cada uno de los trabajos premiados, de acuerdo con sus criterios editoriales; considerará como versión definitiva la presentada por el autor al momento de inscribirse en el Concurso. Si el autor así lo solicita, podrá participar en el proceso de corrección de pruebas de su obra, siempre que esta no salga de la imprenta o de las oficinas del Instituto, ni se hagan adiciones o cambios de tal magnitud que retrasen el proceso de edición o alteren el presupuesto autorizado. La participación del autor en esta fase se llevará a cabo a través de la Coordinación de Literatura del Instituto Sonorense de Cultura. Cada autor recibirá 100 ejemplares gratuitos de su obra o el 10 % del total si se publicase un número mayor de ejemplares en la primera edición.






Décima cuarta.- Si los ganadores residen fuera de la ciudad de Hermosillo, Sonora, el Instituto Sonorense de Cultura cubrirá los gastos de traslado y de estancia durante el día de la premiación.






Décima quinta.- Cualquier asunto no previsto en esta convocatoria será resuelto por el Instituto Sonorense de Cultura y, de ser pertinente, en consulta con los miembros del jurado respectivo.






Bases específicas:










Cuento y Poesía






a) El tema es libre.






b) La extensión de los trabajos será: en Poesía, una mínima de 60 cuartillas y máxima de 100; para Cuento, una mínima de 80 cuartillas y máxima de 120.






c) La recepción de los trabajos quedará abierta a partir de la publicación de la presente convocatoria y cerrará el día 6 de abril de 2010 a las 15:00 horas.






d) Se entregará diploma y un premio único e indivisible de $30,000.00 (treinta mil pesos 00/100 m. n.), por género.






e) El fallo del jurado se dará a conocer la primera quincena de mayo de 2010.






f) La ceremonia de premiación se efectuará la segunda quincena de mayo de 2010, en fecha, hora y lugar que se dará a conocer con oportunidad.














El Regalo. Elia Casillas

EL REGALO

Elia Casillas

Y se dice mi amigo... ¡Es mi amigo! Detuve el automóvil, Alonso no descendía, al parecer algo muy importante brincaba en su cabeza negándose a salir, después de muchas palabras desordenadas, habló:
-Marcela, ¿cómo fue tu primera vez? Espero no te moleste mi pregunta.
Confundida, traté de contestarle fríamente.
-Hmmmm bueno, como desconocía sensaciones... Me gustó.
-No me refiero a eso, descríbeme cómo lo hicieron... qué pasó primero.-argumentó.
-Sin irme al fondo de intimidades dije:
-Fue en un departamento, tenía un ventanal inmenso que daba al mar, cualquiera, incluso un insensible, se derrite con un atardecer de esos... Después de besos y caricias descontroladas, mis piernas cedieron.
-¿Y...?
-Y qué- conteste.
-¿Es todo? Cuestionó decepcionado.
-Sí, le dije con toda la seguridad de mis largos caminos recorridos.
-Ahhhh...
A su edad, aunque permanecía soltero, me extrañaron sus preguntas, uno no puede ir por la vida contándole a todos su primera vez, sólo a él pudo ocurrírsele semejante tema. Pero no quise saber la intención de tan absurda plática y cambié el rumbo de la conversación. Hablé de mis clases, el próximo viaje, los kilos que se desbordaban por mi ropa, él me veía sin hablar, desconcertada por su silencio sugerí...
-Si quieres puedes marcharte.
Con la cabeza dijo que no y continué con mi discurso feminista. Para él era cansado oír, pero esa noche escuchó pacientemente hasta el trato que le daba a mis bikinis para alargar su vida. La saliva empezó a escasear y aunque tenía un centenar de ideas apuradas, sin su intervención, empecé a sentirme como merolico vendiendo ideas descontinuadas. Decidida guardé mis palabras viéndolo directamente a los ojos, él no soportó mi pose y al fin habló.
-Oye ¿Qué té pasa? Preguntó desesperado.
Yo permanecí muda, algo quería decirme y no encontraba el principio, pero no hablé. Por un instante se me ocurrió que iniciaría un romance en mi divorciado tiempo, -no, a él le gustan pollas y yo estoy guajolotona- me dije. Miró su reloj, pensé que diría “Adiós, nos vemos mañana y te bañas bien ¿eh?” no fue así, empezó a ver sus manos a recorrer la cutícula de su mano izquierda con la uña de la mano derecha, veía sus tenis de aire y con la punta de la sudadera les dio una ligera limpieza, subía y bajaba el cierre de su camisa deportiva aún mojada por el sudor, jaló y soltó el elástico del pantalón y al fin las palabras.
-Mira –dijo resuelto- mi sobrino Crisanto tiene diecisiete años, tú lo conoces, el hijo de Martha, el que está en la preparatoria... Sí... el delgado de bigote. El veintisiete de febrero, o sea, el siguiente sábado cumple dieciocho años… ¿no te gustaría ser su regalo?



Navojoa, Son. Febrero 22 de 1999.
 

Sunday, March 21, 2010

Los muertos de mi casa. Carlos Batista

 



 
Los muertos de mi casa

Carlos Batista



Libro uno
Para Pancho



El otro niño
que me habita,
el otro duende
verdadero.

1.

Los muertos de mi casa
son amables,
no hacen ruido,
son casi imperceptibles,
de día duermen
o salen
o juegan a hacerse
menudas mariposas invisibles,
libélulas etéreas,
o cualquier otra frágil
y pequeña flor alada
que aborde intangible
la danza del aire
con rítmico vuelo de suspiros,
y si alguien los busca,
si alguien necesita
con urgencia
hablar
con uno de los muertos,
se pueden encontrar
fácilmente en sus retratos,
no, no es igual,
es mejor cambiar palabras
con el muerto verdadero
pero a veces,
es todo lo que hay.

2.


Hay días
que se quedan en la casa
todo el día,
cuando el frío,
el viento,
porque llueve,
o simplemente
cuando el polen
o las bugambilias
refractan de otro modo,
y no quieren salir
a ver la luz,
a ver
cómo la luz de piedra
que brota de las horas
florece diferente,
quizá
para romper
con las rutinas,
qué difícil debe ser,
ser un muerto
todo el tiempo.
3.


Entonces
es más fácil presentirlos,
si hace viento
se hacen viento,
viento tierno de semillas
   que desgrana su ternura
por tu cuello
o sopla
en quedas voces
por tu oído,
si hace frío,
ellos son ese otro frío
de minúsculas agujas
que te eriza,
que resbala como gotas
por tu espalda,
y si llueve,
basta
con mirar a las ventanas,
¿quién dice
que a los muertos
no les gusta ver llover?

4.



También
les gusta disfrazarse,
a veces se visten de recuerdos,
de costumbres,
de silencios,
otras veces
son más burdos y aún así
no menos ingeniosos,
suelen ser
esa mancha en la pared,
el azote
de una puerta que se azota
o un mínimo apagón,
y pueden esconderse
sin problema
detrás del humo del cigarro,
del vapor que se desprende
de una taza de café
o atrás de nuestro vaho,
pero son ellos,
los muertos,
están ahí.

5.


¿Y qué importa
en qué forma,
y a quién?,
¿acaso es más un ruido
que un reflejo
que un vacío?,
los muertos
son informes,
son insombres,
inasibles
como el cuerpo de la noche,
como el eco cadencioso
de los astros
que ruedan en lamentos
por todo el universo,
como el rastro de los gatos
que se ocultan y copulan
en la espalda
de la luna,
y luego
se disuelven.

6.


Pero qué
estamos hablando,
hay tanto qué decir
sobre los muertos,
acerca
de la muerte
y sus oscuros engranajes,
acerca
de los rígidos resortes
de este rayo subterráneo,
de esta mole solitaria de granito
que golpea,
y esto
es nada más
melancolía,
pura miel,
melaza sobre el tema,
pedazos de nostalgia
acumulada.

7.



Memoria
largamente contenida
ahora opaca
y gris y erosionada
y llena
de recuerdos imprecisos,
(¿alguien recuerda
por ejemplo
aquellos cuentos de mi abuela
sobre muertos que regresan?,
qué fue de aquél,
el de una calavera
carente de esqueleto
que en las noches,
en su patio,
con un puro encendido
entre los dientes
daba grandes carcajadas
flotando
entre las ramas del pirúl?),
también
a veces,
memoria atormentada.

8.



Memoria inútil,
pozo seco,
fondo de piedras
y de arena,
de tiempo oscurecido
y aire circular,
pozo manso,
lecho estéril y redondo
que reposa
como un sol moribundo
en el subsuelo,
como un pequeño sol,
profundo sol de barro
ya sin muertos y sin agua
que se apaga,
herido para siempre
de fisuras,
de múltiples pedazos
que lo quiebran,
pozo yermo,
sol enfermo
que pare solamente,
cubetas con guijarros.



9.


¿Dije
memoria atormentada?,
debí decir
¡tristeza!,
¿dije
memoria inútil?,
debí decir
tristeza inútil,
tristeza inútilmente derramada,
tristeza contenida,
estúpida tristeza acumulada
por muertos vulgares
e imprecisos
que insisten
con su forma de guijarros,
¿dije
los muertos de mi casa?,
debí decir
¡los muertos ya están muertos
y no van a volver!