Translate

Wednesday, September 19, 2012

LA NOCHE DE BLANCA MARGARITA Óscar Wong




LAS “ÍES” BAJO LOS PUNTOS


  LA NOCHE DE BLANCA MARGARITA

 Óscar Wong


 
Siempre estaba de prisa, como una dúctil hoja desdoblándose “ante la imperfección de la fe” y su piel de hierbabuena jugaba con aromas prodigiosos de la luna. Enamorada –no del amor, sino de la pasión– fácilmente abría su espíritu, su cuerpo mismo, a dicho sentimiento. Y plasmó en cadencias y afonías pasiones y frustraciones. A flor de piel siempre, concilió vida y obra –breve, desde luego–, acaso porque el silencio representa un pensamiento oculto.



Solíamos cenar algunas veces. Mientras tomaba su copa de vino, yo bebía de su expresión, que se revelaba en sus intensos ojos refulgentes; y comía de su charla nerviosa, reiterativa, acaso porque –según Benedetto Croce– explicar es explicitar. Como directora del Centro Cultural de Chiapas “Jaime Sabines” logró una dinámica cultural interesante. Alta en muchos sentidos, atractiva y exaltada, su entrega y pasión por la literatura –explicó José Luis Castro– la llevaron a sostener “discusiones acaloradas para combatir el pensamiento terco y caduco que aún subsiste en la producción literaria de Chiapas”.



Blanca Margarita López Alegría (18 de octubre de 1965) falleció a las once de la noche, el jueves 3 de mayo del 2012, en Tuxtla Gutiérrez, por una falla orgánica múltiple, como consecuencia a las quemaduras de segundo y tercer grado que había tenido en días pasados. La amiga se sumergió en la penumbra, que ella misma había prefigurado en su poemario La noche de las gaviotas al dar inicio a su travesía espiritual: “La noche es una hoja flexible/ moviéndose ante la imperfección de la fe”.